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Guillermo Lasso, ex candidato ecuatoriano, visita Chile

Noticia de El Mercurio
2017-05-14
“La Batalla por la Libertad: El Caso Ecuatoriano”, así se llama la conferencia que dictará el 26 de mayo, en Chile, el ex candidato presidencial de Ecuador Guillermo Lasso, quien perdió tras una estrecha segunda vuelta frente al abanderado oficialista Lenín Moreno.

En la instancia también participará el ex Presidente y precandidato de Chile Vamos, Sebastián Piñera.

No es la primera vez que estarán juntos, pues ambos líderes políticos se reconocen como amigos, han participado juntos en otros seminarios, y Lasso, públicamente, ha manifestado su admiración por el gobierno del ex Mandatario.

La conferencia es organizada por “La Otra Mirada”, parte de las fundaciones que lidera Nicolás Ibáñez.

2017-05-14
Noticia de El Mercurio

Interesante Conferencia

Noticia de Cosas
2017-01-13
En el Hotel Ritz se realizó la conferencia de Jonathan Haidt “¿Oué hace el capitalismo de nosotros y por nosotros?”, organizado por La Otra Mirada en conjunto con CEP. Después de la charla hubo un cocktail donde los asistentes pudieron comentar y debatir sobre la presentación.

Noticia de Cosas
2017-01-13

Charla internacional con Jonathan Haidt

Noticia de www.administracionpanoptica.blogspot.cl

FOTOGRAFÍAS, ELISA GARCÍA- HUIDOBRO FOTOGRAFÍAS, ELISA GARCÍA- HUIDOBRO

Un numeroso público repletó uno de los salones del Hotel Ritz-Carlton Santiago para escuchar al destacado intelectual estadounidense Jonathan Haidt, quien ofreció la charla “¿Cómo nos afecta el capitalismo y qué hace por nosotros?”, organizada por “La Otra Mirada” y el Centro de Estudios Públicos, CEP , y patrocinada por “El Mercurio”.
Personeros de gobierno, ex ministros, personalidades de los más diversos ámbitos reflexionaron en torno a las palabras del profesor de la Stern School of Business de la New York University, considerado uno de los principales psicólogos morales de la actualidad, cuyas investigaciones abordan las emociones y la moralidad, y cómo estas varían entre culturas.
Tras la actividad en que el conferencista defendió el capitalismo y su relación con la felicidad, se ofreció una animada recepción en la terraza del lugar.

El capitalismo y su efecto en la élite chilena

Noticia de www.administracionpanoptica.blogspot.cl
miércoles, 11 de enero de 2017

Jonathan Haidt: Fundamento psicológico del capitalismo y su efecto en la élite chilena

Varios fueron los conceptos de análisis que utilizó Jonathan Haidt, psicólogo social estadounidense, en la conferencia “Qué hace el capitalismo de nosotros y por nosotros?” frente a un público convocado por los think thanks vinculados a la élite chilena, aquella de los “apellidos de cuna” y que está anclada en las representaciones sociales heredadas de sus clanes familiares, cuya principal característica es que cuenta con una monolítica visión de mundo que hasta cierto punto abre sus espacios a nuevas categorías ideológicas, siempre y cuando sean funcionales a sus intereses.
Así, el ambiente dispuesto para recibir la charla del académico se caracterizó por contar con un homogéneo y glamouroso público de socialité local, invitado por el Centro de Estudios Públicos, perteneciente al grupo económico de la familia Matte, y a la plataforma denominada “La Otra mirada”, controlada por el clan empresarial de los Ibáñez, cuyo director es Nicolás Ibáñez Scott, reconocido pinochetista que ahora -paradojalmente- coquetea con las ideas de John Locke.
Esta diatribosa introducción fue parte del ambiente que se apreció subrepticiamente durante la presentación de Haidt, cuyo trabajo se ha centrado en plantear que nuestras opciones morales se fundan en condicionamientos psicológicos que provienen desde nuestra formación genética, lo que a nivel social conduce al conflicto político. Su obra se sostiene en el biologicismo, tanto así que al hablar de capitalismo lo hace pensando en la corriente biológica, por lo que vincula este fenómeno con ciencia cerebral, programación neuronal y hormonal.
Su premisa es que el capitalismo tiene dos grandes polos interpretativos que se basan en supuestos valóricos: Para unos no es más que un fenómeno depredatorio y productor de explotación económica, opresión política y desigualdad social, mientras que para otros es el principal motor de progreso y desarrollo que ha abierto mayores espacios a la libertad del individuo.
La polarización de estas dos macro ideas es una constante evolutiva en la historia del capitalismo, las cuales según Haidt han superado a los individuos, quienes intentan dar soluciones contextuales a partir de valores que terminan siendo encargados a especialistas. En este sentido, siguiendo el análisis de Haidt los problemas económicos son problemas capciosos, en que los puntos de vista son influidos por los dos macro supuestos valóricos en torno al capitalismo: explotación y libertad.
Uno de los puntos más interesantes en la exposición de Haidt fue cuando pidió a los asistentes que levantaran la mano para manifestar si su posición ideológico-política era de derecha o izquierda. Fue ahí cuando en los salones del Hotel Ritz casi la totalidad de los espectadores levantó la mano identificándose en el espectro de la derecha, mientras que 5 personas lo hicieron para mostrar su inclinación a la izquierda. Este ejercicio Haidt también lo realiza en sus conferencias en Estados Unidos, donde la mayoría de los asistentes levanta la mano para identificarse con el liberalismo, que en la cultura política estadounidense está ubicado en el espectro de la centro izquierda, mientras que la minoría se considera conservador y tradicionalista, a la derecha del espectro ideológico. Pero lo más destacado de este ejercicio es que este psicólogo, en Estados Unidos, pide que también se identifiquen los libertarianos, una opción ideológica, en su sentido amplio que involucra un estilo de vida, alzándose no pocas manos, algo impensado en el público chileno, por lo que el mismo Haidt ni se molestó en preguntar si existían libertarianos entre los asistentes invitados.
Haidt se mostró sorprendido de la diferencia registrada (quizás no sabía que las opciones ideológico-políticas en Chile también responde a la segregación social fuertemente arraigada en nuestra cultura política), pero esto demostró la operatividad de algunos de sus conceptos, como el de la diversidad moral que se genera en torno al capitalismo dentro de las sociedades, aunque si nos concentramos en la élite chilena, lo cierto es que su tribalismo filo-endógamo los lleva a compartir ciertos valores entre ellos mismos, no importando que estos tengan una considerable dosis de racismo, clasismo, intolerancia y preopotencia, las que se ha destilado a los llamados grupos “arribistas” o aspiracionales, que se encuentran siempre cerca de los apellidos de cuna o de buen tono. En fin, Haidt señala que esta cohesión axiológica genera una psicología de equipo que cierra el pensamiento de una mente abierta respecto a la sociedad. con lo que se llega a una psicología moral que no viene en blanco, sino que viene con un registro heredado. Los grupos sociales en el capitalismo generan cambios en los valores en torno a la supervivencia, de acuerdo a ciertos modelos culturales, lo que permite reconocer que la ideología guarda una relevante cuota de herencia, que proviene desde la información genética, como si fuera una doctrina de predestinación, pasando por el hogar y las primeras instancias de socialización como el colegio y las redes sociales entre personas del mismo entorno socio económico y cultural, lo que también se relaciona con la apertura o hermetismo hacia la experiencia.
Dentro de su exposición en Chile Jonathan Haidt se refirió a la evolución desde un mal hacia un buen capitalismo, mostrando el caso de países que han dado el famoso salto al desarrollo, lo cual en Chile lleva discutiéndose por décadas debido justamente al rechazo de la élite a considerar otros elementos de análisis, como la antropología cultural y la crítica sociológica, respecto al modelo de desarrollo económico, que es claramente incompleto. En este sentido Haidt planteó que la evolución al llamado “buen capitalismo” supone un proceso axiológico que incorpora la innovación institucional y normativa, aspectos que tampoco han sido considerados por la élite política y sus representantes en el empresariado y en la clase política.
Haidt además sostuvo que un “mal capitalismo” se apoya en la visión de que todos estamos mejor solo si algunos pocos están aún mejor, lo que justamente se sostiene en Chile a través de los think tanks de la élite. Un capitalismo bien trabajado, con mayores niveles de confianza social y de redes sociales que operen transversalmente en el campo cultural es un activo que la formación económica moldeada por las élites se ha negado a impulsar, justamente a causa de su comportamiento tribal de supervivencia, si es que seguimos la línea propuesta por Haidt.
Otra idea de Haidt entregada al glamouroso público del CEP y de La Otra Mirada es que el capitalismo crea riqueza, pero nunca igualdad, lo que provoca una brecha de felicidad en las sociedades y en las naciones. Justamente Chile es uno de los países que muestra un sostenido aumento de ingreso per cápita mientras que al mismo tiempo la percepción de felicidad de sus habitantes es una de las más insatisfechas, de acuerdo a lo que muestran los estudios internacionales. Para sorpresa de los asistentes el profeso de liderazgo ético de la Universidad de Nueva York mencionó que la felicidad está relacionada con la presencia de un estado de derecho y redes sociales, siendo otro déficit del desarrollo chileno en su capitalismo sui generi. Incluso Haidt planteó que el capitalismo actual tiende al fortalecimiento de la creatividad por sobre la disciplina, en circunstancias de que en Chile muy pocas empresas estimulan o incentivan la creatividad de sus trabajadores, la cual es subyugada por una visión del trabajo que privilegia el disciplinamiento. Estas problemáticas se insertan en lo que Haidt denomina como capitalismo ético, en que el factor de la prosperidad material se relaciona directamente con la producción cultural de un modo más amplificado debido a los mecanismo psicológicos de reacciones emocionales más susceptibles en su visión de supervivencia frente a los cambios de corto plazo que se generan en la sociedad. Así, surgen las reacciones contra los abusos del mercado o se desencadena la producción del miedo por parte de las élites respecto a sus modelos de gobernabilidad más allá del aparato productivo-económico.
La asimilación es uno de los traumas de la sociedad chilena producto de las relaciones sociales que se han dado a partir de las opciones morales en torno al capitalismo construido en Chile, donde las identidades de tribalismo social se han profundizado, ensanchando las brechas de satisfacción en los individuos y grupos sociales puesto que se registra un rechazo a seguir asimilando ciertos valores instalados por las élites dentro de la sociedad y por el empresariado en el mundo laboral.
El malestar global que menciona Haidt considera los factores extra económicos que la misma élite chilena que lo invitó ha dejado de lado históricamente y que se plasman en el reconocimiento del otro, ya sea en el mundo del trabajo y sus relaciones sociales entre distintos grupos socio-culturales y socioeconómicos, o en otros fenómenos como la inmigración que amplifica estos mecanismos psicológicos.
Las redes sociales de internet en este sentido son el campo en que se amplifican aún más estas reacciones sociales, que se entienden como dispositivos de poder para enfrentar al mismo poder y que son catalogadas por Haidt que si bien son útiles también muestran lo peor de la psicología moral. Un ejemplo de esta tendencia es la frase cliché que se ha tomado lo titulares de noticas en los Medios de comunicación, que se han acostumbrado a registrar múltiples hechos que “enfurecen a las redes sociales”.
Habrá que ver cómo influyeron las ideas de Haidt entre el público invitado por los centros de pensamiento de la élite local, para ver si hay mayores espacios de autocrítica y, a partir de eso, abrir el pensamiento y la experiencia tribal de estos grupos sociales a otros grupos, especialmente a nivel de las redes sociales cotidianas que se viven en el mundo del trabajo y las problemáticas éticas que se generan más allá de las instancias económicas. Pero también está siempre presente el riesgo de que los asistentes a esta conferencia solo se hayan enfocado al glamour del cocktail final para perpetuar sus herméticas relaciones sociales, a la espera de que queden plasmadas en fotos sociales.

Noticia de www.administracionpanoptica.blogspot.cl

Capitalismo, redes sociales, inmigración y globalización: Las claves del mensaje que dejó Jonathan Haidt en Chile

Noticia de www.ellibero.cl

El investigador de la Universidad de Nueva York estuvo la semana pasada en nuestro país, invitado por la fundación La Otra Mirada y el CEP.
Publicado el 09.01.2017

La semana pasada estuvo en nuestro país el destacado psicólogo social Jonathan Haidt, quien aterrizó en Santiago -invitado por la fundación La Otra Mirada y el CEP- para presentar su charla “¿Cómo nos afecta el capitalismo y qué hace por nosotros?”.

En esta instancia, el autor de “The Righteous Mind” (2012) y “The Happiness Hypothesis“ (2006),  analizó los cambios que se están generando a nivel global, las movilizaciones, los cuestionamientos al capitalismo, el rol de las empresas, la situación de los trabajadores, y cómo todos esos factores se relacionan con la política. “Nuestro país no está ajeno a estos cuestionamientos”, señaló Nicolás Ibáñez, presidente ejecutivo de La Otra Mirada, quien introdujo la conferencia destacando que “Haidt desafía el culto a la razón, y nos llama a ser más conscientes de nuestros sesgos morales, y de cómo dominan a los seres humanos mucho más de lo que creemos”.

El profesor e investigador del Programa de Liderazgo Ético de la Universidad Nueva York, desarrolló la idea del valor moral en la sociedad que se forma desde los primeros años de vida. De ello depende la preferencia por un modelo económico social como el capitalismo o el comunismo. Harald Beyer, director del CEP, señaló que “la forma en que nosotros interactuamos tiene relación con nuestro sistema moral, formamos alianzas con sus virtudes o defectos. El tema es aprender a convivir y respetar las distintas visiones”.

Dentro de las principales Ideas de Haidt se pueden destacar cuatro:

Redes Sociales

Es de alta importancia para la construcción moral el rol que tienen los medios de comunicación y las redes sociales, donde prácticamente las fronteras se pierden, la sociedad tiene una mayor comprensión y empoderamiento de lo que sucede en su país u otros de su interés. Hay una mayor polarización de los discursos, por eso es más difícil complacer a la mayoría, sin caer en prédicas populistas. Según los estudios de Haidt, las personas tienen una gran reacción emocional respecto al abuso (del tipo que sea), lo cual comparten abiertamente en las redes sociales, marcando aún más las diferencias entre los grupos.

Sistema Capitalista

Según Haindt el sistema capitalista debe sufrir algunas modificaciones para perpetuarse en el tiempo. Por ejemplo, al principio la única preocupación era aumentar el capital de la empresa o nación, pero actualmente hay mayores cuestionamientos y exigencias por las diferencias sociales. El psicólogo social señala que el capitalismo genera riqueza y progreso, pero no igualdad. Por ende, es ahí donde los Estados y las organizaciones privadas o públicas deben escuchar las demandas sociales para generar cambios significativos, pero sin caer en populismos. Que las empresas o instituciones públicas no hagan sólo lo estipulado por ley, sino que su guía sea un mayor estándar ético. O que lo países no sólo se preocupen de disminuir el nivel de pobreza (que ha sucedido en casi todos los que adoptaron el modelo de libre mercado), sino que generen una mejor calidad de vida para las personas. El capitalismo bien ejecutado lleva a alcanzar la felicidad, sostiene.

Inmigración

Si bien es una situación que no se puede frenar, se debe regular, dice Jonathan Haidt, ya que la inmigración representa un buen cambio para la economía, pero hay un fuerte impacto en la cultura de cada país. El conflicto se presenta durante el proceso de adaptación al nuevo lugar, ya que los residentes extranjeros deben adoptar costumbres y creencias distintas a las de origen. Durante ese período se acentúan las diferencias en la calidad de vida de los diversos grupos, lo que puede generar discursos radicales en el ámbito político y social, indica.

Globalización versus nacionalismo

El psicólogo social indica que generalmente las personas que se sienten más atraídas por la izquierda tienden a ser más cosmopolitas y globalizadas. Pero hay otro grupo de ciudadanos más conservadores, que valoran el discurso autoritario y proteccionista de su nación. Eso es lo que pasó en Estados Unidos con la reciente elección de Donald Trump, y en Gran Bretaña con el Brexit. Pero podría expandirse aun más esta tendencia, dice.

Noticia de www.ellibero.cl

Jonathan Haidt: “No estoy en desacuerdo con la inmigración, pero hay que controlarla”

Noticia de Las www.economiaynegocios.cl

jueves, 05 de enero de 2017

Catalina Ramos
Internacional
El Mercurio

El autor de “The Righteous Mind” defendió el capitalismo y su relación con la felicidad, en una conferencia convocada por La Otra Mirada, el CEP y “El Mercurio”.

A pesar de toda la evolución que ha experimentado la sociedad actual, el destacado psicólogo social estadounidense Jonathan Haidt sostiene que los seres humanos seguimos siendo tribales.

Pero este tribalismo se puede expandir o contraer dependiendo de las coyunturas, algo que se está haciendo evidente con la globalización de las personas y ya no solo de los bienes, ideas y comunicaciones.

La inmigración, por ejemplo, si bien trae beneficios asociados a la diversidad cultural y la eventual inyección de recursos a la economía, también puede activar cierta preocupación de la comunidad si no hay una respuesta que permita la integración de los recién llegados.

“No estoy en desacuerdo con la inmigración, pero hay que controlarla para que la gente no se vea amenazada”, dijo ayer Haidt en el marco de su conferencia “¿Cómo nos afecta el capitalismo y qué hace por nosotros?”, organizada por La Otra Mirada, el Centro de Estudios Públicos y “El Mercurio”.

“El Brexit no hubiese ocurrido sin la inmigración”, añadió, al recordar una de las razones que tuvieron los británicos que votaron el año pasado por salirse de la Unión Europea.

Como autor de los libros “The Righteous Mind: Why Good People Are Divided by Politics and Religion” y “The Happiness Hypothesis: Finding Modern Truth in Ancient Wisdom”, Haidt ha investigado con profundidad el origen de las divisiones que separan a los individuos y sobre las cuales se relacionan para, a pesar de todo, lograr vivir en sociedad.

Según este profesor de la Stern School of Business de la New York University, las intuiciones morales son primero, y después viene el razonamiento estratégico que busca justificarlas. Claro que las intuiciones varían en cada cultura, y también entre la derecha e izquierda.

Entre sus nuevos temas de estudio están las implicancias del capitalismo en las sociedades.

“El capitalismo divide políticamente a las personas”, admitió, aunque, agregó, “el capitalismo bien logrado crea sociedades felices”.

Recordó el Informe Mundial sobre la Felicidad de 2016, que ubica en el tope de la tabla a países europeos continentales y naciones anglosajonas (Chile está en el lugar 27).

En ese sentido, admitió que no ve cómo reformar el capitalismo en Rusia.

Noticia de www.economiaynegocios.cl

Teórico de la moral compartió con políticos y empresarios

Noticia de Las Últimas Noticias
País: Chile
Fecha: 2017-01-04
Medio: Las Últimas Noticias
Sección: POLÍTICA

Jonathan Haidt dicta charla hoy

Teórico de la moral compartió con políticos y empresarios

A noche el sicólogo social estadounidense Jonathan Haidt llegó hasta la galería Jorge Carroza para sostener una tertulia con políticos como el diputado UDI Jaime Bellolio, el RN José Manuel Edwards y el ex ministro de Educación Harald Beyer, entre otros. El profesor de la escuela de Negocios de la universidad de Nueva York, fue Invitado a Chile por la fundación ‘La otra mirada’, que es presidida por el empresario Nicolás Ibáñez y el centro de estudios CEP.

‘La reunión permitió profundizar en las preguntas que surgen a partir de la tesis del libro (The Righteous Mind) donde habla de la moral política y sobre cuáles son los ejes por los que la izquierda y la derecha se dividen’, comentó Bellolio

Este miércoles, el autor de ‘The Righteous Mind’ dictará la conferencia ‘Qué hace el capitalismo de nosotros y por nosotros’ en el hotel Ritz Carlton a las 19 horas.
Noticia de Las Últimas Noticias

Convicción de un outsider

Noche histórica. Explicaciones van y vienen. Los periodistas no lo pueden creer. El mundo expectante ante el silencio y desazón en la fiesta preparada por los demócratas.

Las bolsas asiáticas caen. El peso mexicano se hace trizas. Los estados azules se empiezan a teñir de rojo, y el mundo simplemente no lo puede creer.

Donald en la madrugada del 9 de noviembre  se convierte en el hombre más poderoso del mundo elegido en una votación con una baja abstención, que seguramente será motivo de estudio por  varias generaciones.

¿Qué pasó?

Trump tuvo el poder de los poderes, la convicción. La convicción ante un pueblo  sin convicciones, cansado de la política, tuvo la habilidad de interpretar muy bien las ganas de volver a creer en el eterno  sueño americano con su slogan  de campaña “make America great again.”

El outsider republicano fue capaz de contrastar su convicción de salvador  con el miedo más profundo y secreto de sus electores,  miedo al terrorismo, a los emigrantes, a la delicuencia y miedo a la competencia. Les habló fuerte y claro, como necesitamos que lo hagan cuando estamos asustados, pero a la vez les hizo cariño con promesas de  protección y seguridad. Y le resultó, pese a que no contó con los medios de comunicación, ni con los nuevos Kennedy, ni con los rostros de moda. Su estrategia de apelar a lo más íntimo y primitivo pudo más y lo terminó  convirtiendo en el hombre de la Casa Blanca.

Terminó con el establishment, logró un voto cruzado entre los más ricos con la promesa de los bajos impuestos y,  los más olvidados con más América para ellos.

Terminó con las predicciones políticas y las palabras de buena crianza.

El mundo y los mercados están en una tensa espera de ver si cumple con su promesa de cambio o, logra hacer un gobierno de unidad .

Por Cecilia Guzman.

Trans: el nuevo orgullo

Noticia de latercera.com

Trans: el nuevo orgullo

Autor: Óscar Contardo

En los últimos doce meses se ha hablado más del tema de lo que se había hecho nunca. El cine ha estrenado películas, la televisión ha premiado series y el periodismo ha recogido testimonios. La visibilidad transgénero es el fenómeno social más interesante del último tiempo.

 

La primera vez que Lana Wachowski habló públicamente de su cambio fue en un discurso. Lo hizo porque tenía que recibir un premio de nombre curioso –premio a la visibilidad- otorgado por la fundación Human Rights Campaign. Lana llevaba un vestido negro, el pelo violeta y un par de hojas escritas para leer. Arrancó haciendo bromas –“soy muy habladora”, le advirtió al público- y luego hizo un resumen de su vida: su infancia de niño solitario, la ocasión en que fue el mejor alumno del curso, lo mucho que le gustaba usar a escondidas una camisa de dormir de su hermana mayor y el apoyo incondicional de su mujer, “que me quiere tal como soy y no a pesar de ser lo que soy”. También contó el momento en el que –como varón adolescente atormentado- escribió una carta de cuatro páginas a su familia disculpándose porque iba a cometer suicidio. “Yo pensaba que era un monstruo”.

Lana fue Larry hasta 2002. Con ese nombre vivió, se casó y alcanzó celebridad gracias a la película Matrix, que dirigió, escribió y produjo junto a su hermano Andy. En una escena de esa película un personaje le dice a otro: “Parece ser que usted ha estado viviendo dos vidas, una de ellas tiene un futuro, la otra no”.

Aquella tarde de 2012, Lana dijo en su discurso que cuando era un niño solía pensar que no había nadie más como ella, que era una rareza y que, debido a eso, sus sueños de ser escritora y cineasta eran imposibles. Una sensación horrible que no quería que nadie más tuviera. Era la razón por la que había decidido aceptar el premio y dar el discurso: “Si yo puedo ser un ejemplo para otros que estén pasando lo que yo pasé, sacrificar mi vida privada tiene un valor”.

Desde esa velada hasta la fecha, como uno de esos efectos de aceleración de Matrix, la visibilidad de las personas transgénero se ha multiplicado, los medios han reproducido como nunca testimonios, han recreado biografías y asimilado términos nuevos que solían confundirse: transformista, transgénero, transexual. No son lo mismo. Una cosa es el acto de vestirse para un espectáculo (forma), otra la de asumir una determinada identidad culturalmente relacionada con un rol (género) y una diferente la operación de los genitales (sexo).

Tampoco es lo mismo orientación sexual que identidad de género. Larry se casó con una mujer a la que amaba y lo siguió haciendo cuando decidió ser Lana. El matrimonio perduró porque su esposa aceptó el cambio y porque Larry no era gay, era trans. Del mismo modo se coló la idea nueva de “transición” para describir el proceso en que una persona pasa de una identidad de género masculina a una femenina y viceversa. Las palabras sólo tratan de atrapar una realidad que muchas veces las sobrepasa.

Según los archivos del New York Times, desde el año 1851 las palabras transgénero o transexual han sido usadas en 3.710 ocasiones en diferentes artículos. Casi la mitad de esas notas fueron escritas en los últimos 12 meses. En gran medida es el efecto Caitlyn Jenner, que con su portada en Vanity Fair llevó a un nivel nunca antes visto un tema por décadas restringido a la sección de psicología y medicina de las revistas de papel cuché. Jenner no era presentada como un “caso” de alguien que busca comprensión y es escrutado por un entrevistador compasivo, sino más bien como una celebridad que sencillamente anuncia un cambio en su vida y comenta los pormenores de esa decisión, posando de paso para la famosa fotógrafa Annie Leibovitz.

Pero Jenner es sólo la arista más visible de este nuevo orgullo trans (ver recuadro). La cultura popular y el mercado ya están haciendo su propia transición.

Una letra, una vida, un modelo

Michel Riquelme muestra el carnet de identidad y apunta al centro, donde dice sexo. Allí hay una letra F, que para el caso es como un manchón que Michel se toma con humor. Michel cuenta que eligió cambiar el nombre de mujer con el que lo registraron sus padres por otro más neutro que reflejara –“Michel suena como nombre de hombre”- o al menos sugiriera, su identidad masculina. Lo logró y fue lo más cerca que estuvo de que la burocracia aceptara la manera en la que él se ve a sí mismo en el mundo. En Chile no existe una legislación al respecto –Michel no puede cambiar esa F por una M de “masculino” a pesar de vivir como un M y no como una F-.

El proyecto de identidad de género lleva su cuarta urgencia para ser discutido en la comisión de Derechos Humanos de la Cámara. Mientras tanto, Michel Riquelme y la asociación que preside –OTD, Organizando Trans Diversidades- trabajan por difundir sus demandas y convocan para celebrar en octubre la Transfest. Una campaña iniciada en Barcelona en 2007 que busca que la comunidad internacional y médica deje de considerar a las personas trans sujetos afectados por un trastorno mental. En términos formales, Michel –un hombre joven de gestos amables- sufriría un tipo de alteración invisible –“disforia de género”- que se resolvería sólo cambiando una letra de su carnet de identidad.

La mayoría de los miembros de OTD tiene entre 20 y 30 años de edad. Crecieron con acceso a internet, por lo tanto, con la posibilidad de obtener información que sus mayores no disponían. Ellos viven lo que ninguna generación anterior de personas trans vivió: la representación explícita de su imagen, forma de vida y sus demandas en los medios. “El tema antes siempre era asociado a criminalidad, marginalidad y prostitución”, dice Michel Riquelme. Tal como ocurría hasta los años 90 con la homosexualidad; la prensa solía abordar el asunto desde la perspectiva policial o psiquiátrica con testimonios anónimos. El activista comenta que la primera vez que leyó una entrevista a un transgénero masculino fue en 2001. Recuerda que era el testimonio de un hombre que tuvo que irse de Chile para someterse al tratamiento hormonal. No había rostros ni nombre, como si se tratara de la confesión de un delito.

¿Alguna vez tuviste un ícono trans?
Michel me responde que es difícil encontrar uno, que la mayor visibilidad la han tenido los trans masculinos que transitan a femenino y no las personas que, como él, nacieron mujeres. Lo piensa de nuevo y encuentra un nombre: “Chaz Bono, el hijo de Cher”.

Hasta ahora la cultura pop había restringido lo que podrían ser considerados íconos trans al underground. El caso más representativo es el de Candy Darling, la actriz que cobró fama como parte de la troupe de Andy Warhol en los 60. Protagonizó dos películas de Warhol y ejerció de musa de los Velvet Underground.  Un caso similar al de la chilena Candy Dubois, que ganó notoriedad en los 70, se fue a Francia y volvió para instalar su propio bar en el barrio Yungay. Dubois era habitual de una escena vinculada al circuito artístico restringido.

La representación masiva de las personas trans en películas y series de gran repercusión ha sido escasa, por lo general vinculada al trastorno psiquiátrico –como es el caso del asesino en serie de El silencio de los inocentes-; el destino cruel –como en Boys Don’t Cry-; y la soledad – Como en El juego de las lágrimas-. “En la mayoría de las películas que he visto, las personas trans terminan solas”, apunta Michel Riquelme. La excepción más interesante a este patrón es el mundo creado por Almodóvar, que de manera despampanante ha compuesto personajes trans desde su debut con la película Pepi Luci y Bom, y logró con La Agrado de Todo sobre mi madre, una cumbre entrañable de humanidad y humor. Aun así, la tragedia es el patrón que persiste en las pantallas. La BBC busca darle una vuelta de tuerca a ese pie forzado con la comedia de situaciones Boy Meets Girl, estrenada hace unas semanas en Inglaterra.

La transición

El 11 de agosto pasado, Alexa Soto anunció lo siguiente en su página de Facebook: “Mi nombre de nacimiento es Axel. Soy estilista y maquilladora en la peluquería Solo Para Muñecas, tengo 23 años y soy transgénero. Hace muy poco tiempo, no más de dos meses, tomé la decisión de empezar con mi tratamiento hormonal. Fue difícil, ya que los efectos de los tratamientos hormonales son irreversibles, pero estoy muy segura de que esta decisión es lo que más he querido en toda mi vida: ser mujer”.

El mensaje obtuvo casi tres mil likes y fue compartido por otras 289 cuentas de Facebook. Desde ese momento, Alexa –personaje conocido en el circuito de artistas y diseñadores santiaguinos- ha registrado cada paso de su tratamiento de transición hacia un cuerpo femenino. The Clinic recogió su testimonio, que se sumó al interés que ha encontrado el tema trans en la prensa local: en un sólo mes la revista Paula y Caras llevaron notas testimoniales acerca de personas transgénero.

Alexa –cuerpo menudo, delgada y morena-hasta hace un tiempo se consideraba un hombre gay, aunque intuía que había algo más allá que no sabía expresar. Hoy tiene un discurso que articula y difunde. “Muchas personas dan por hecho que las personas transgénero nacieron en un cuerpo equivocado, haciéndolo ver como una falla o error. Pero no es así. Es una identidad de género. Decir que estás en un cuerpo equivocado es decir que no eres normal, que estás cambiado, eso no es así”.

¿Qué te escribe la gente en Facebook?
La gente me escribe diciendo que disfrute mi proceso, que siga adelante y que agradecen la información. Me han escrito varios jóvenes que se identifican como trans pidiéndome orientación porque quieren empezar el tratamiento hormonal.

No existe una cifra de personas transgénero en Chile, sólo registros de cambio de sexo –cirugía mediante- un método al que la mayoría prefiere no acudir. Según el Registro Civil, en 2014 hubo 45 cambios de sexo –sumando de femeninos a masculinos y de masculinos a femeninos-. En 2006 fueron sólo nueve. Pero todas estas cifras no dan cuenta del cuadro general: falta de información, inexistencia de organismos especializados y una aun incipiente organización de la sociedad civil.

En mayo el reportaje sobre Andy Escobar, la niña transgénero emitido por el programa Contacto de Canal 13, puso en evidencia el desamparo de las personas trans y sus familias. Ese programa, además, marcó un hito en la manera de tratar el tema: directo, preciso, a cara descubierta y presentando una  familia que asumía un rol ciudadano activo y constructivo. La periodista Paz Montenegro encabezó el equipo que lo realizó. Paz había visto en 2012 la entrevista que la norteamericana Bárbara Walters le había hecho a Jazz, una adolescente que había seguido desde los seis años en su proceso y luego historias de padres de niños trans en canales de YouTube dedicados al tema. En enero de este año el equipo decidió hacer una historia similar y desde que dieron con la familia de Andy plantearon mostrarlos a todos a cara descubierta: “Andy no estaba haciendo nada malo. Andrea y Víctor, sus papás, pensaban lo mismo y estuvieron de acuerdo”.

¿Cómo se trataba el tema antes en la prensa y los medios locales?
Encontramos poquísimo material al respecto. La mayoría tenía que ver con travestis y prostitución. Las personas trans están muy solas en nuestro país. Piensa que en la Comunidad Europea existe desde 2013 un reglamento para respetar los derechos de los niños transgénero, y en nuestro país apenas sabemos utilizar bien el término.

¿Qué crees que provocó tu reportaje? ¿Qué te ha sorprendido?
Creo que logró dar a conocer una realidad absolutamente desconocida en Chile: la de los niños trans. La historia de Andy abrió mentes, pero sobre todo corazones. Permitió que muchas familias se pusieran en el lugar de los papás de Andy y se preguntarán ¿qué haría yo en su lugar?

En aquel discurso de Lana Wachowski de 2012, la directora de cine recordó un momento de su infancia cuando ella aún era Larry, el niño solitario. Una profesora la había reprendido por quedarse en la fila de las niñas y no cruzar a jugar con los varones. Lana contó que en ese momento quiso explicarle a su madre, pero no pudo. “Me faltaban las palabras, ella me decía que la mirara y le explicara, pero yo no podía hacerlo, porque no entendía por qué ella no me podía ver tal como yo era.

CHICAGO GIRL
Por Arturo Fontaine

 

“Postmoderna, pro libre-mercado, cuantitativa, anglicana, feminista y aristotélica”, se define la célebre economista Deirdre McCloskey, en la noticia por sus críticas a Piketty. Hasta 1995 era Donald, ex ayudante de Milton Friedman, y profesor de la Universidad de Chicago conocido por sus estudios empíricos. De joven jugaba fútbol americano y con su metro noventa era un duro. Se casó, tuvo dos hijos.

Convidé a Deirdre al CEP a explicar su crítica a la metodología de la Escuela de Friedman: objeta su positivismo y confianza en las predicciones, pero recomienda las mismas recetas económicas. Y, claro, a contar su experiencia personal. Tuvimos una larga e inolvidable conversación el 10 de noviembre del 2011. La sala esa tarde estaba llena, sobre todo de estudiantes, que oían absortos.

Donald nunca fue homosexual. Lo que sí sentía, cada vez más, era la necesidad de vestirse con ropas de mujer. Se metía al clóset de su mujer y se lucía en el espejo. Esta excitación compulsiva lo llevó a comprarse ropa y a participar en encuentros en hoteles. Pasaba el fin de semana con transexuales. Lo atractivo era adoptar no sólo las ropas, sino los modos, las voces. Entonces quiso ser mujer. Vino el divorcio y la pérdida de sus hijos con quienes no hay contacto hasta hoy. Y las operaciones y tratamientos hormonales.

Los antiguos griegos, le decía, se preguntaban quién goza más, si el hombre o la mujer. La respuesta, por ser hermafrodita y adivino, la dio Tiresias: la mujer. Hablamos de eso, de lo que era coquetear, salir con un hombre, sentir el imán de tu cuerpo femenino. Hombres como Donald, contó, no cierran los ojos en la ducha: la frente sobresale y los protege. Las mujeres, sí. Le quebraron los huesos de la frente y ahora Deirdre cierra los ojos en la ducha, como mujer.
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El plan de Giuliani que salvó Nueva York

En 1990 Nueva York tenía los índices de criminalidad más altos en 30 años, según el FBI; el número de asesinatos llegaba a 2.245 lo que provocó entre otras cosas la pérdida de 48.000 puestos de trabajos.

Con este escenario Rudy Giuliani, reconocido por haber sido Fiscal General de los Estados Unidos, se presentó como candidato republicano a la alcaldía de Nueva York en 1993, puesto que ocupó por dos periodos.

El desafío para el edil era poder terminar con la delincuencia y recuperar económicamente la ciudad, que venía arrastrando grandes gastos y tenía una presión fiscal que impedía el desarrollo económico.

Así junto a su administración Giuliani creó el proceso COMPSTAT y aplicaron la conocida teoría de “Broken Window”, que apunta a mejorar los espacios públicos para disminuir la delincuencia. Además, implementaron una serie de cambios como disminuir los impuestos por ocupación hotelera, unir algunos departamentos para trabajar de manera más eficiente, rebajar el gasto público, entre otras.

La implementación de todas estas medidas consiguieron que durante el periodo de 1993-2001, los delitos graves se redujeran un 62,5%, los asaltos en 46,4%  y la tasa de empleos privados creciera a 16,6%  impulsando nuevamente la economía de la ciudad.