Leonidas Montes: “Guy Sorman, observador del mundo”

La figura de Guy Sorman, un ‘francés’ difundiendo los principios liberales, podría sorprender a muchos. Su último libro “Made in USA” puede llevarnos a pensar que es sólo un liberal defendiendo a los Estados Unidos. Lo cierto es que es un liberal, y francés. Lo cierto es que defiende el principio de la libertad desde una perspectiva humanista. Pero si le atrae el fenómeno americano, esto es desde la perspectiva de un agudo observador de los fenómenos sociales. A Sorman le tocó vivir y compartir los ideales del proyecto socialista, pero ha elegido defender la democracia liberal.

Como comunicador posee una pluma hábil y directa. Sus observaciones además descansan sobre una seria formación intelectual. Ahora bien, lo suyo es lo real, lo contingente. Las ideas y la discusión filosófica son parte de la teoría. Para Sorman lo importante es lo concreto: una atenta e inteligente observación de la sociedad. Este liberal francés no tiene modelos, ni acepta verdades universales. Tampoco existen recetas. Cada país desarrolla un liberalismo particular que evoluciona obedeciendo a distintos patrones sociales y culturales. Y esa diversidad, argumenta, es muy positiva. Pero la libertad individual y la democracia como el mejor camino para garantizar la tolerancia, son principios intransables. Para Sorman el libre mercado es un medio, no un fin. Si la sociedad encuentra una nueva forma para mejorar el bienestar de los más pobres, él sería el primero en aceptarla.

Por último, quiero destacar un aspecto notable de Sorman: su pensamiento está imbuido de una preocupación moral. Si China crece a mayor velocidad que la India, Sorman prefiere un país con menor crecimiento donde existe libertad. Esto lo hace un liberal clásico.

En 1944 un bebé llamado Guy Sorman, de origen judío, fue envuelto en un saco para evadir el control antisemita alemán. Su silencio lo mantuvo vivo. A Sorman, ciudadano y observador del mundo, hoy lo mantiene vivo el fenómeno del liberalismo.

Leonidas Montes / Profesor UAI

Escrito el 2005 tras visita de Guy Sorman a Chile.