La otra mirada de Jesse Norman

El destacado filósofo y parlamentario inglés visitó Chile para ofrecer una conferencia organizada por la otra mirada y fundación 180, que promueve un rol más activo de la sociedad civil. Aquí Explica su visión.

Por: Cecilia Guzmán y Jaime Besa / Foto: Natalia Vial

Según el diario británico The Telegraph, Jesse Norman, representante del Partido Conservador en el Parlamento inglés por Hereford y Herefordshire Sur, es uno de los cien políticos conservadores más influyentes de Inglaterra. Considerado como uno de los ideólogos del “nuevo conservadurismo”, plasmó sus ideas en el libro “La gran sociedad”, calificado como el sustento intelectual del gobierno del actual Primer Ministro del Reino Unido, David Cameron. Este filósofo y parlamentario fue invitado en noviembre a Chile por La Otra Mirada y Fundación 180 para dar la conferencia “¿Protagonistas o espectadores? La otra mirada sobre el rol de la sociedad civil”, en la Estación Mapocho, a la que asistieron más de 500 jóvenes universitarios, con quienes el político compartió sus experiencias y el mensaje de su libro “La gran sociedad”, el cual entregó de regalo a los participantes. La Otra Mirada es una plataforma destinada a provocar, según su propia definición, “una reflexión sana, abierta y en libertad. Un espacio
para debatir distintas miradas y generar una instancia donde se promueva el pensamiento crítico y el debate sobre temas de interés público. Un lugar para discutir aquellas ideas que transcienden, aquellas ideas que permean
a una sociedad que muchas veces olvida el verdadero valor y el poder que tiene el mundo del pensamiento y la cultura”.

Durante 2014, La Otra Mirada también organizó en Chile la conferencia “Capitalismo y Desigualdad”, del historiador y profesor de Harvard University Niall Ferguson.

–¿Cómo entraste a la política? ¿Cuál es la razón por la que decidiste empezar a trabajar en política?

–Al contrario de otros miembros del Parlamento británico, tuve múltiples y variadas experiencias antes de entrar en la política, desde dirigir una fundación, ser director del banco Barclays y enseñar filosofía en el University College de Londres por muchos años. “Tomé la decisión de involucrarme en política y postular como parlamentario principalmente porque había visto cómo la política en sí misma puede hacer la diferencia y, por lo tanto, pensé que poner toda mi experiencia a su servicio podría tener algún valor público”.

–¿Crees que ser político es una vocación o simplemente una carrera?

–En mi opinión, debiese ser una vocación. Existen algunas personas extraordinarias, como William Pit y Winston Churchill, quienes entraron en política desde muy jóvenes e hicieron grandes contribuciones a lo largo de sus vidas. Sin embargo, creo que para la mayoría de las personas, la política debiese ser algo en lo cual participen activamente
después de haber tenido una carrera profesional, cuando sus valores y carácter ya estén definidos y cuando ya tengan habilidades y experiencias de vida que puedan poner a disposición de los demás como servidores públicos.

–¿Cuál es el mayor riesgo que has tomado en tu vida?

–Probablemente cuando volé sólo por primera vez como piloto privado o mi primer salto en paracaídas. Las dos experiencias muy riesgosas, como podrás ver. No obstante, también he tomado grandes riesgos de otro tipo. En 1988
me encontraba trabajando en Wall Street y tomé la decisión de renunciar a mi trabajo para dirigir un proyecto de beneficencia que entregaba libros de medicina en Europa del Este. Esto fue durante el período comunista,
cuando el ingreso promedio en Polonia era aproximadamente 40 dólares al mes. En 1997 estaba trabajando en el sector financiero en Londres y decidí dejarlo para dedicarme a la investigación académica y a enseñar filosofía
en la universidad. En ambos casos todos mis amigos pensaron que estaba completamente loco, pero nunca me he arrepentido de ninguna de esas dos decisiones.

–¿Cuál ha sido tu mayor logro en política?

–Mi mayor logro en política ha sido, sin duda, cuando organicé en 2012, dentro del Parlamento británico, la oposición al proyecto de ley del gobierno que buscaba crear una Cámara de los Lores elegida. Lo anterior requería un claro entendimiento del marco legal, político y constitucional de los temas involucrados, además de un sólido y convincente argumento, mucha capacidad de persuasión, un conocimiento detallado de los procedimientos legislativos, un manejo efectivo de la prensa y comunicación de mensajes claves de forma atractiva y a través
de los medios escritos y digitales y la habilidad de mezclar táctica y estrategia para cumplir un objetivo. Fuimos superados masivamente, pero a pesar de eso logramos ganar, producto de lo cual me dieron el reconocimiento como el Parlamentario del Año.

–¿Qué le recomendarías a los jóvenes que están pensando en seguir una carrera política o dedicarse al servicio público?

–Les diría que esperen hasta que tengan alguna experiencia real. Les recomendaría que tomen riesgos, que viajen y que vean en primer lugar qué pueden hacer con sus vidas. Que no hagan nada estúpido que se les pueda volver en contra. Una vez que se decidan a entrar al servicio público, les recomendaría que se aseguren que su pareja y familia entiendan bien en lo que se están involucrando y que logren obtener el apoyo de ellos. Por último, les diría que piensen siempre en principios políticos y valores como políticas públicas, pero por sobre todo que nunca se olviden de ser ellos mismos.

“Poder es la capacidad de hacer que las cosas sucedan. autoridad es la capacidad de conseguir que las cosas pasen”, dice el político y filósofo Jesse Norman.

–¿Qué le recomendarías a los jóvenes que están pensando en seguir una carrera política o dedicarse al servicio público?

–Les diría que esperen hasta que tengan alguna experiencia real. Les recomendaría que tomen riesgos, que viajen y que vean en primer lugar qué pueden hacer con sus vidas. Que no hagan nada estúpido que se les pueda volver en contra. Una vez que se decidan a entrar al servicio público, les recomendaría que se aseguren que su pareja y
familia entiendan bien en lo que se están involucrando y que logren obtener el apoyo de ellos. Por último, les diría que piensen siempre en principios políticos y valores como políticas públicas, pero por sobre todo que nunca se olviden de ser ellos mismos.

–¿Cómo proteges tu vida personal dada la exposición pública que tienes? ¿Se puede realmente?

–No es nada de fácil, porque la prensa tiene un deseo incansable de indagar en los detalles de la vida e historias personales de aquellos involucrados en la política. Mi estrategia es que, más allá de lo estrictamente necesario,
nunca involucro a mi familia en política. De hecho, nunca uso fotos de ellos y tampoco me refiero a ellos en mis discursos políticos.

“LA GRAN SOCIEDAD” EN ACCIÓN

–¿Cómo definirías poder?

–Poder es la capacidad de hacer que las cosas sucedan. Autoridad es la capacidad de conseguir que las cosas pasen.

–¿Crees que el poder es adictivo?

–Sí, puede serlo, pero lo que importa es su intensidad y su duración. Como dijo el famoso lord Acton: “El poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente”. Lo que pasa es que los cerebros de las personas
se reprograman a sí mismos para esperar obediencia, y por lo tanto dejan de escuchar y así aprender. Los grandes líderes prefieren tiempos cortos en sus posiciones, favorecen los mecanismos institucionales que regulan el poder y buscan consejeros leales pero de mentalidad independiente.

–¿Te gustaría ser Primer Ministro de Inglaterra?

–A veces, cuando estoy en el baño, me pregunto cómo serían las cosas bajo la administración Norman, pero no pienso eso por mucho tiempo (se ríe).

–En tu libro “La gran sociedad” abordas el rol de la sociedad civil. ¿Cómo puede el Estado promover una participación activa de la sociedad civil en política?

–En Gran Bretaña, el Estado promueve la participación cívica de muchas maneras. Un gran programa de este gobierno es el Servicio Nacional de Ciudadanos, el cual combina cursos de aventura, trabajo en equipo,
espíritu empresarial y trabajo comunitario. Este programa que empezó en 2011 contará en 2015 con la participación de más de 150 mil jóvenes británicos, de 16 a 17 años edad, de todos los orígenes socioeconómicos. ¡Esta es la gran sociedad en acción!

–¿Cómo podemos educar a nuestras generaciones jóvenes para que entiendan el verdadero poder de la sociedad civil?

–Para hacer esto se necesita operar en todos los niveles. Esto es, hacer que los jóvenes se involucren en proyectos de voluntariado para formar hábitos, entregarles buenos modelos y ejemplos a seguir que los inspiren, promover en la juventud el deporte, las actividades al aire libre y el arte, y por último, enseñarles historia para que entiendan cómo la sociedad cambia y cómo los grandes líderes han trabajado en el pasado. //@revistacosas.

Fuente: Revista Cosas