Cumplir el deber sin miedo ni complejos

…si una casa tiene las ventanas rotas durante largo tiempo, da la impresión de estar abandonada, tentando a que antisociales rompan otras ventanas o ingresen a ella para robarla, por eso a la política de Giuliani se le conoce como la teoría de las “Ventanas rotas”.

Hace pocos días visitó Chile Rudolph Giuliani, ex alcalde de Nueva York (1994-2001), quien se hizo internacionalmente famoso por el notable éxito que tuvo en el combate a la delincuencia. Gran parte de ese éxito se debe a que el combate a los delincuentes no empezaba recién cuando ellos asaltaban a una persona o robaban una casa, sino antes de que esos delitos se cometieran.

Invitado por la organización La otra mirada y la Universidad Adolfo Ibáñez, Giuliani compartió su experiencia como ex alcalde y señaló cuáles son los requisitos indispensables para que el Gobierno encare la lucha por la seguridad social de una nueva forma.

Cuando se produjo el atentado terrorista contra las Torres Gemelas en Nueva York (2001), Giuliani era alcalde de esa ciudad. Su eficiente respuesta al caos de seguridad desatado por el ataque de Al Qaeda, lo hizo merecedor del apodo “El alcalde de América”, en alusión al merecido protagonismo que alcanzó manteniendo el orden público y la paz social en una ciudad sumida en el miedo y la desconfianza después del 11/9.

Pero el trabajo de este alcalde había comenzado mucho antes, cuando adoptó la política llamada de “Tolerancia 0” y resumidamente consistió en comenzar a sancionar y evitar que se cometieran faltas menores en la calle. ¿Cómo cuáles? Por ejemplo, los rayados en las murallas, las evasiones del pasaje en el transporte público, el comercio callejero, etc.

¿Ha escuchado el dicho de “le das la mano y se toma el pie” sobre la gente que es demasiado “confianzuda”? Bueno, la teoría de Giuliani tiene la lógica de ese refrán, porque afirma que si no se castiga inmediatamente al autor de una infracción menor y se le deja pasar, se le está incentivando a reincidir o incluso a cometer hechos más graves.

Por ejemplo, si una casa tiene las ventanas rotas durante largo tiempo, da la impresión de estar abandonada, tentando a que antisociales rompan otras ventanas o ingresen a ella para robarla, por eso a la política de Giuliani se le conoce como la teoría de las “Ventanas rotas”.

¿Le doy otro ejemplo? Hace años los encapuchados comenzaron tirando piedras y haciendo barricadas; después empezaron a lanzar bombas molotov y a destruir semáforos, letreros y paraderos; ahora llegaron al extremo de irrumpir en un templo católico, robar un crucifijo y destruirlo en la calle frente a todo el mundo. Días antes, el pasado 21 de mayo, sus bombas incendiarias ocasionaron la muerte de don Eduardo Lara, crimen que a un mes de su comisión todavía está impune y con sus autores gozando de plena libertad. Y otro tanto ocurre en La Araucanía, donde simplemente pareciera que no existe el estado de derecho.

Los abusos y delitos cometidos por distintas autoridades ocasionaron la severa crisis de confianza y credibilidad que afecta a casi todas nuestras instituciones, debilitando la legitimidad, prestigio e influencia no sólo de los políticos sino también de líderes religiosos, jueces, empresarios y hasta de la dirigencia deportiva.

Creo que este deterioro generalizado de las autoridades públicas, sumado al temor de ser impopular o criticado, lleva a que algunos funcionarios del Estado no quieran o no se atrevan a aplicar la ley o una sanción cuando es “políticamente incorrecto” aunque legal y moralmente correcto.

Esta falta de convicción y debilidad de ciertas autoridades públicas es el mejor aliado de los delincuentes que, por definición, son enemigos del respeto a las normas, jerarquías, deberes y obligaciones. Y cuando por la razón que sea, un policía, un ministro o un juez cumplen con su deber a medias, tenemos un país a medias, donde el derecho a vivir en paz y tranquilos, también se ejerce a medias porque cuando salimos a la calle nos pasamos vigilando de reojo la cartera, la billetera o el celular y cuando llegamos a nuestro hogar nos tenemos que encerrar tras rejas, puertas y ventanas.

¿Cómo podemos revertir la crisis de autoridad? Si usted es papá, profesor o tiene otro tipo de responsabilidad jerárquica, ejérzala con justicia y sin temor ni complejos. Enseñe con su ejemplo que el poder no es sinónimo de abusos, ni la autoridad de privilegios ilegítimos.

Por Magdalena Piñera

Publicado en: Publimetro

Respeto mutuo

¿USTED me prestaría la Quinta Avenida para hacer una protesta? Rudy Giuliani mira un poco incrédulo, pero el NO se escucha fuerte en toda la sala. Insisto. ¿Dónde están mis derechos? ¿Acaso no hay libertad de expresión en Nueva York? Pero, el mítico exalcalde tiene claro el tema. “El punto es que yo tengo que respetar los derechos de todos. Si usted bloquea una calle, o se toma un lugar, entonces, de paso está afectando a los demás. La gente tiene también derecho a desplazarse, a ir a su trabajo, a volver a sus casas. O que un carro de bombero o una ambulancia deben poder llegar donde se los necesita”.

Guiliani fue alcalde de Nueva York entre 1993 y el 2001. Es recordado por su política contra la delincuencia que logró que la ciudad pasara de ser considerada una de las más violentas de Estados Unidos, a una de las más seguras hasta el día de hoy.

Su fórmula contra la delincuencia se popularizó como tolerancia cero, pero en la realidad está basada en una teoría llamada “Broken Window”, que apunta a la necesidad de prevenir los delitos menores como una forma de abordar otros peores. “Una ciudad donde cualquiera puede rayar las paredes, donde no se puede caminar sin riesgo a que te roben, donde hay vandalismo o desorden, es una que incuba y fomenta delitos mayores, como el crimen. Todo está unido. Por eso, mi primera labor en Nueva York fue limpiar la ciudad”, dice Giuliani.

Las protestas, son parte de aquello, agrega. Si una manifestación, aunque sea por buenas razones, altera la ciudad, creando caos y desorden, en muchos casos violencia, entontes se crea un ambiente permisivo. El resultado de aquello es simple: se da la sensación de que no hay control y eso incentiva la delincuencia.

¿Significa ello que no se puede protestar? Por supuesto que no, aclara Guiliani. Significa que hay que organizarlas de tal manera que se respeten los derechos de todos y se evite la violencia. “Primero se debe establecer el lugar de la protesta. Puede ser una zona específica o que marchen por las veredas. Pero nunca una calle. Segundo, las reglas son claras. Si alguien pisa una calle, se va arrestado. Si tira una piedra o va encapuchado, lo mismo. Si agrede a un carabinero, peor”.

Un caso emblemático fueron la protestas en Wall Street el 2011. A los manifestantes se les asignó una plaza. No podían salir de ahí. No podían molestar a los peatones. Y tenían que limpiar el lugar todas las noches. De lo contrario, no podían volver al día siguiente.

Así todos ganan, concluye Giuliani. “La única manera que una causa genere simpatías, es que no se salga de control. Que no pase a llevar los derechos de los demás, que no termine en violencia. Y, ojo, también es la forma de prevenir delitos mayores. Quienes convocan a este tipo de actos debieran ser los primeros en entender esto. Y si no es así, o en la práctica todos sus actos terminan en caos, entonces pierden el derecho a manifestarse de esa forma. La razón es simple: ni siquiera una buena causa puede pasar a llevar las bases de una sociedad democrática que es el cumplimiento de la leyes y el respeto por el otro”.

Por Andrés Benítez

Publicado en: La Tercera

Giuliani: “Si la voluntad política es reducir el crimen, todos se enfocarán en aquello”

El impulsor del plan “Tolerancia Cero” dio consejos para bajar la delincuencia: que las policías trabajen más unidas, que su labor sea proactiva para prevenir y que haya fuerzas de tareas para atacar ciertos delitos.
Imágenes de Nueva York eran las que rotaban permanentemente detrás de la exposición de Rudolph Giuliani, ex alcalde de esa ciudad durante 1994 y 2002.

Considerado como una de las personalidades más icónicas de la ciudad estadounidense -gran parte debido a su plan antidelincuencia llamado “Tolerancia Cero”- ayer dio una charla ante cerca de 800 personas, entre académicos, empresarios, abogados, estudiantes e incluso el ex presidente Sebastián Piñera, sobre su experiencia como consultor de temas de seguridad, pero también en cómo bajar la alta tasa de victimización y temor que tiene Chile.

“Comparado a otros países en los que he estado, este es un país seguro, a pesar de que el Departamento de Estado de EE.UU. lo describa como moderadamente seguro”, dice Giuliani, quien estuvo invitado por la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI), La Otra Mirada y “El Mercurio”.

Sin embargo, el abogado y ex fiscal comenta que “ahora el crimen ha crecido y la peor parte es que el crimen en Chile ha subido de la peor forma, con violencia”. Y para él, esto es lo que genera más miedo en la población.

Voluntad política

“En el negocio de la rebaja de la delincuencia, esto es diferente en cada país”, explica Giuliani. Pero, complementa, la filosofía y el proceso es el mismo en todas partes. Así, los puntuales son la teoría de las ventanas rotas -que indica no otorgar impunidad a los delitos menores y así no se salieran de control- y el Compstat, un programa computacional que centraliza todos los datos de la policía para así focalizar los esfuerzos. “El Compstat obtenía el diagnóstico y nosotros (con las policías) las soluciones”, explicó.

Para nuestro país, el abogado enfatizó que el trabajo de las policías debía ser más unificado y coordinado (también con los fiscales), la necesidad de crear fuerza de tarea para combatir áreas especiales de los delitos, que la policía debe ser proactiva y no perseguir delitos, sino prevenirlos.

Pero, para el ahora consultor, lo más importante es la voluntad del poder político: “Si la voluntad política es reducir crimen, entonces todos se enfocarán en cómo hacerlo”.

Calles para marchar

Al ser consultado por Andrés Benítez, rector de la U. Adolfo Ibáñez, sobre el problema de autorizar las marchas en el país, este respondió que en Estados Unidos la gente tiene derecho a dar su punto de vista -protegidos por la Primera Enmienda constitucional-, pero que cuando él asumió como edil dijo que en Nueva York no se iban a permitir las marchas con disturbios. “Puede haber demostraciones, pero bajo ciertas reglas que permiten hacer valer ese punto de vista pero sin alterar la vida del resto”, explicó.

Por ejemplo, Giuliani no estaría dispuesto a prestar la Quinta Avenida para una marcha debido al problema que genera en la ciudad. “La posibilidad de usar las calles no es algo que las personas tengan derecho a impedir, para expresar sus opiniones”, dijo. Además, comentó que si alguna persona rompe la legislación establecida “se arresta al primero que lo hace, entonces el segundo, tercero, cuarto, etc. no lo van a hacer”.

Publicado en: El Mercurio

Rudolph Giuliani: “Donald Trump sería un buen presidente”

En conversación con CNN Chile abordó temas como el combate como el crimen y el peligro del terrorismo.

El ex alcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani, en entrevista con CNN Chile profundizó en el combate contra el crimen, sosteniendo que la clave es “tener la voluntad política”. Asimismo sostuvo que en un escenario como el de Chile, en donde “está empezando a subir” el índice, “la voluntad está primero, después tienes que tener un muy buen plan” para corregir la situación.

Asimismo, sostuvo que “es un error concentrarse solamente en los grandes robos e ignorar los pequeños, porque los pequeños se van a convertir en grandes. Y es más fácil detenerlos al comienzo, que cuando ya están fuera de control”.

Respecto a políticas como el control de identidad, Rudolp Giuliani explicó que en Estados Unidos existe el concepto de “sospecha razonable”, pero que debe existir una razón sustentada para detener a una persona. Asimismo, existiendo el problema de discriminación, el ex edil explicó que existen índices de criminalidad alta entre los afroamericanos, pero remarcó que la policía actúa a partir de “la información que reciben” y aseguró que”queda muy poca discriminación en Estados Unidos”.

Considerando la política de Tolerancia Cero que lo hizo conocido, el ex alcalde afirmó que se logró una reducción de un 85 por ciento ya que las medidas eran “mucho más efectivas y mucho mejor de lo que estaba pasando en el resto del país”.

Además, Rudolph Giuliani aseguró que “la corrupción debería ser un crimen en todas partes”, incluyendo los crímenes corporativos”, y que la colusión es “una violación a las leyes de antimonopolio”, por lo que “las leyes contra la fijación de precios es que se aseguran que el mercado sea un mercado justo. Entonces esas leyes son una parte importante del libre mercado”.

En entrevista con CNN Chile también reconoció que conoce a Donald Trump desde hace 25 años y que considera que “sería un buen presidente, mejor presidente que Hillary Clinton”, debido a que ” ha sido muy exitoso en los negocios, tiene un mucho mejor entendimiento de la economía que Hillary Clinton”.

Además sostuvo que Clinton habría tenido “su oportunidad” y fue “un fracaso” en su rol de Secretaria de Estado. “Cada situación que manejó se volvió peor. Ella reseteó las relaciones con Rusia, y ahora Rusia es mucho más agresiva”, apuntó agregando que se retiraron a las tropas en Irak dando pie al desarrollo de ISIS.

“ISIS no era la organización que es hoy cuando Barack Obama llegó al mando. Es su responsabilidad. Fue con Barack Obama y Hillary Clinton que ISIS se desarrolló”, agregó.

Aún así, Giuliani dijo que no respalda “una prohibición total de musulmanes que ingresen a Estados Unidos”, aunque reconoció que sí está a favor de “un control muy estricto de musulmanes que ingresen a Estados Unidos”, poniendo barreras al ingreso de inmigrantes de países como Siria.

Además afirmó que el tema de las armas en Estados Unidos “no está conectado con el terrorismo”, ya que “el control de armas no tiene efecto en el terrorismo”, y que considera los dichos de Trump sobre México como “una equivocación, una declaración incorrecta”.

Publicado en: CNN Chile.

Cuatro consejos de Giuliani para que las protestas no perjudiquen a los demás

En un pequeño café, a un costado de la Fundación para el Progreso, Rudolf Giuliani, (abogado, ex fiscal político, ex alcalde de Nueva York en dos periodos consecutivos, entre 1993 y 2001) fuma un puro mientras le explica a este diario tres puntos claves en su lucha contra la violencia, particularmente, la que se genera en las protestas y que en Chile tienen cuestionado al actual movimiento estudiantil.

“Rudy” Giuliani, de 72 años, y responsable de erradicar la delincuencia en la “Gran manzana” bajo la idea de “tolerancia cero”, detalla, a continuación, los conceptos de su método para que el derecho de manifestarse en una ciudad no se interponga al derecho de los demás ciudadanos a vivir sus vidas tranquilamente.

   1. Marchar en las veredas. 

Giuliani es contrario a que las manifestaciones, llámese de estudiantes, trabajadores o de cualquier grupo, se realicen en las calles. Él plantea que estas deben efectuarse en las veredas. “Las personas no pueden tomarse las vías públicas para manifestarse porque si permitimos que 15 o 20 personas estén en las calles, perdemos el control. Por eso, pueden manifestarse en las veredas.

Es importante establecer un conjunto de normas para que la gente se manifieste pero no que se tomen las calles”, dice.

Pero, al marchar en la vereda, se impide el paso de los peatones. ¿Cómo se soluciona eso? “Se debe pedir un permiso legal y así la gente sabe que en esa vereda hay una protesta. Técnicamente en Nueva York para hacer una protesta necesitas pedir un permiso legal. En este permiso debe decir dónde vas a marchar, cómo será la manifestación, cuánto va a durar y cuántas personas están convocadas”, explica Giuliani.

  2. Fin a los encapuchados.

 El ex alcalde de Nueva York sostiene que en 1980 se aprobó una ley que impide que más de cuatro personas cubran su rostro en una protesta.”Eso se aprobó a partir de que había algunas organizaciones de personas que se vestían con capuchas blancas, después se tapaban y después mataban a personas negras, quemaban iglesias (Nota de la Redacción: Giuliani, sin decirlo, hace referencia al Ku Klux Klan, el grupo supremacista blanco que perseguía a la población negra). Si quieres manifestarte, tienes que mostrarte y eso funcionó perfectamente. Quiero aclarar, eso sí, que no me molesta si en una manifestación una persona tiene una capucha; me molesta que hagan algo más: que tiren una piedra que rompan una ventana, que entren a una iglesia sin permiso, que golpeen a un policía”, añade.

   3. Arrestar al primero.

“Una persona puede manifestarse porque hay demasiado lucro o porque hay una institución educacional que no funciona, pero ellos no tienen ningún derecho de intervenir con los derechos de las otras personas para salirse con la suya o para mostrarsus quejas. Por eso, la forma de evitar que una manifestación se descontrole, es arrestar al primero que se descontrola, no al segundo ni al tercero ni al cuarto, sino que al primero”, sostiene Giuliani.

Agrega: “Así, la primera persona que rompe una ventana se va arrestada; la primera persona que tira una piedra se va arrestada; la primera persona que le escupe en la cara a un policía se va arrestada. Así se va a mantener la manifestación en control, sino ellos van a tener el control. Usted tiene el derecho a manifestarse, pero no con violencia”.

  4. Distancia mínima para protestar.

“En Estados Unidos el aborto es legal y constitucional, pese a ello existe una gran oposición al tema, todavía. Entonces, en el pasado se organizaron grandes manifestaciones frente a las clínicas de abortos; incluso la gente se acostaba en las calles para evitar que se transitara por allí. Por eso se estableció una regla: ellos tienen derecho a manifestarse, pero tienen que estar a una cierta distancia para no evitar que una mujer que toma la decisión de hacerse un aborto se lo haga”, dice Giuliani. La norma estableció una distancia mínima entre el manifestante y la mujer que iba a abortar. Esa regla terminó siendo general.

Fuente: Las Últimas Noticias

Giuliani: “La policía tiene que sentir respaldo político”

Ex alcalde de la Gran Manzana “No podemos seguir la tolerancia cero”. De visita en Santiago, sus consejos dieron pie Sebastíán Piñera a un debate en el que Ex Presidente de la República el ex presidente Piñera criticó al Gobierno.

De visita en Chile y durante una actividad realizada ayer en el hotel W, realizada por la plataforma La Otra Mirada, el célebre ex alcalde de Nueva York Rudolph Giuliani, quien acuñó la celebrada y polémica estrategia “Tolerancia Cero” contra la delincuencia, planteó fórmulas que tuvieron resonancia en la actual discusión pública chilena en torno a las acciones para combatir este problema.

“La policía debe sentir que tiene el respaldo político. La batalla contra la delincuencia debe partir de arriba”, argumentó el norteamericano agregando que en nuestro país “hay que aprovechar más la tecnología como los bancos de ADN con registros de delincuentes”, señaló el político estadounidense.

Las afirmaciones de Giuliani fueron recogidas por el ex presidente Sebastián Piñera quien fustigó al actual Gobierno en este ámbito.

“La primera responsabilidad de un gobierno es hacer todo lo que esté a su alcance para que la delincuencia retroceda y la seguridad avance, y desgraciadamente no es lo que está ocurriendo”, dijo.

“El Gobierno tiene que defender a las grandes mayorías y no podemos seguir siendo esclavos de un puñado de delincuentes, como son los encapuchados o los que se toman y destruyen los colegios”, declaró.

Desde el Gobierno, el vocero del Ejecutivo, Marcelo Díaz contestó al ex mandatario. “No creo que él (Piñera) sea el más indicado para decimos lo que hay que hacer”, aseveró.

Fuente: Publimetro

R. Giuliani: “Chile aún está a tiempo de frenar la delincuencia pero debe actuar pronto o será tarde”

El ex alcalde de NY, Rudy Giuliani, destacó que la vía pública no le pertenece a nadie y las protestas no pueden “afectar el derecho de los demás”.

Rudy Giuliani encabezó la alcaldía de Nueva York entre 1994 y 2001, y en ese período, redujo la delincuencia en 62% en una ciudad que era conocida como la capital del crimen. Su gestión tuvo además un gran impacto en la economía. La mejora en la seguridad revivió el deprimido sector turístico, disparando la ocupación hotelera 22% y contribuyendo a crear 450 mil empleos.

Giuliani, que ayer expuso su experiencia en un seminario en Santiago destacó que en Chile el nivel de inseguridad aún es bajo, pero está aumentando, particularmente los delitos violentos. “La delincuencia es como un cáncer, que debe ser enfrentado de inmediato o se sale de control. Chile todavía está a tiempo, pero debe actuar rápido o será demasiado tarde”, aseguró el político.

Durante su gestión, Giuliani impulsó una filosofía conocida como ventana rota. “Los delitos no pueden ignorarse aunque sean pequeños o se volverán mayores. Si alguien rompe la ventana de una casa y el dueño no la cambia de inmediato romperán otra y luego terminarán robando la casa. Hay que reparar la ventana cada vez y encontrar al que la rompió hasta asegurarse de que deje de hacerlo”, ilustró el ex edil y abogado.

Panorama en Chile

Para Giuliani, la solución a la delincuencia pasa por un buen análisis.

Su primera medida fue desarrollar un sistema que centralizó toda la información, que junto a su equipo analizaba todas las semanas. “Los políticos llevaban años prometiendo soluciones, pero ninguno había estudiado el problema. No tenían estadísticas. Instalaron un policía en cada vagón del metro, pero no funcionó porque los crímenes ocurrían en el andén”, explicó.

Por eso, su consejo para Chile es mejorar el sistema de recolección de datos, haciéndolo más simple para que los policías en la calle puedan usarlos. “En Chile se recogen demasiados índices. Deben ser simplificados. Esa información debe ser analizada al menos una vez a la semana”. Junto a eso se debe aumentar la coordinación entre Carabineros y PDI. “Los oficiales deben saber que serán evaluados en base a los delitos. Los mejores se esforzarán en usar esa información para evitar crímenes y ser promovidos”.

El ex alcalde de la “Gran Manzana” cuestionó que en Chile no se haga mayor uso de avances tecnológicos como el ADN, vital para construir bases de datos y detectar lo que calificó como “delincuentes de carrera”, quienes han optado por el crimen como su forma de vida. Para ellos, las condenas deben ser duras.

“Si un delincuente recibe una condena baja, tardaremos dos a tres años en volver a arrestarlo y en ese tiempo, puede reincidir muchas veces. Si recibe una sanción de varios años se evitan todos los delitos que podría haber cometido en ese tiempo”. En ese sentido destacó que los delincuentes no son tantos como se cree, pero la visibilidad de sus crímenes es alta. Por eso, sacarlos de las calles tiene un efecto exponencial.

Educación versus seguridad

Para Giuliani, cuando aumenta la delincuencia es una señal de que se necesita más dotación de policías. “Muchas veces la gente pregunta qué es mejor para reducir el crimen, reforzar la educación y la salud, o la policía. La respuesta es ambas. La educación es importante, pero no reduce los crímenes hoy y la gente necesita sentir que la delincuencia baja. No se puede mejorar la educación si se percibe que hay delincuencia en torno a los colegios”.

Consultado por la violencia que comenten los encapuchados en Chile durante las manifestaciones, destacó que él nunca permitió que grupos de presión ocuparan las grandes avenidas de Nueva York. Aunque subrayó que las personas tienen derecho a manifestarse, dijo que hay otras formas de hacerlo porque “la vía pública no le pertenece a nadie y no se puede afectar el derecho de los demás”.

Trump y terrorismo

Giuliani defendió su respaldo al candidato republicano Donald Trump. Aunque no concuerda con él en muchos temas, como la inmigración, aseguró que tiene el mejor programa para revivir la economía que durante el gobierno de Obama ha tenido una recuperación “anémica”.

Y aseguró que los ataques de su rival demócrata, Hillary Clinton, a las empresas hará que se vayan del país.

El político republicano también cree que Trump será más duro con el terrorismo, y aseguró que políticas demasiado blandas de Obama y de Clinton, cuando fue Secretaria de Estado, hicieron vulnerable al país.

En ese sentido, se mostró convencido de que Trump tiene una posibilidad real de ganar las elecciones en noviembre.

Piñera con todo contra los encapuchados

Al evento también asistió como espectador el ex presidente Sebastián Piñera, quien criticó el manejo de las protestas por parte de las autoridades actuales. “No podemos seguir siendo esclavos de un puñado de delincuentes como son los encapuchados. Contra ellos toda la mano dura y el peso de la ley, y eso es lo más democrático que podemos hacer, porque así vamos a estar defendiendo a las grandes mayorías, que quieren vivir en paz”, señaló.

Piñera cuestionó que la Nueva Mayoría impulse ahora un ley de control de identidad como la que rechazó durante su gobierno.

Fuente: Diario Financiero

Rudolph Giuliani: “No se derrota al terrorismo con control de armas”

El hombre que implementó la “tolerancia cero” dijo que espera que el sucesor de Obama “no tenga miedo de usar las tropas”. Además, en esta entrevista con La Tercera dice que Trump sería un mejor Presidente que Hillary Clinton.

Un político controvertido, héroe para algunos y un villano para otros. Esa es la imagen que ha proyectado Rudy Giuliani, ex alcalde de Nueva York (1994-2001) y una de las figuras más conocidas de la política estadounidense. Durante sus ocho años al mando de la ciudad destacó por su receta para combatir la delincuencia y su plan que se conoció como “tolerancia cero”, bajo el cual -incluso- los delitos más pequeños eran procesados con el fin de inculcar el respeto de la ley. Si bien la medida transformó a Nueva York -que pasó de ser una urbe con alta delincuencia y homicidios, a la más segura del país- no dejó a nadie indiferente, porque miles de personas demandaron al Departamento de Policía por supuestos abusos de los oficiales.

Un punto clave de su mandato fue su actuación tras los atentados a las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001. En esa oportunidad, Giuliani se destacó por su tranquila actitud y su mensaje de unión. Realizaba conferencias de prensa periódicamente, daba entrevistas, asistía a funerales y actos de fundaciones.  “Nadie debería responsabilizar a algún grupo de personas o alguna nacionalidad o grupo étnico”, dijo ese día.

Tras el tiroteo en una disco gay en Orlando la madrugada del domingo, este abogado de 72 años señaló que para combatir el terrorismo se debe utilizar la misma política que él tuvo en los años 80, cuando era fiscal del Distrito Sur de Nueva York y persiguió a las mafias.

Y justamente para entregar sus recetas en temas de seguridad hoy ofrecerá una conferencia en el Hotel W, organizada por la Universidad Adolfo Ibáñez, que lleva por título “La otra mirada de Rudy Giuliani”. En conversación con La Tercera en Santiago se refirió a los problemas de la delincuencia, el acceso a las armas y, además a su rol como “asesor” del precandidato republicano Donald Trump.

¿Como evalúa lo que ocurrió en la disco de Orlando -el mayor tiroteo en la historia del país que dejó 50 muertos- considerando que Omar Mateen había sido interrogado por el FBI?

Lo más importante aquí fue que a mucha gente inocente que lo estaba pasándolo bien este hombre decidió matarlas por razones de extremismo. Esta no es la primera vez que pasa y está ocurriendo más que nunca antes. Siempre pasa que después de algo así, uno puede retroceder y ver cosas que se pudieron haber tomado más seriamente. La razón de eso es que hay tanta información que se recoleta con relación al terrorismo que a menos que se eleve a un nivel de preocupación real no se puede seguir todo, no se tienen los recursos para eso. Es de esperar que el FBI revise los perfiles, pero no se los puede culpar después de los hechos, porque estuve en ese campo al ser fiscal federal y también se me pasaron cosas por alto. Desde mi perspectiva cuando la gente empieza a decir que son parte de la jihad, hay que tomarlos muy seriamente.

Usted ha dicho que una forma de combatir el terrorismo es de la misma forma que usted lo hizo en los 80 contra la mafia. ¿A qué se refiere con eso?

Sí, es importante identificar la organización correctamente, que es algo que nuestro Presidente (Barack Obama) no hace, porque se niega a decir que fue un caso de terrorismo islámico. Este asesinato no fue hecho de la misma forma que un asesinato en la calle, que puede ser por narcotráfico, para robar, entre otros. En este caso, el asesinato fue hecho como parte de la filosofía islámica, que existe en varios países. Es parte del plan del “Estado Islámico” impulsar a esta gente a que cometa crímenes, con el fin de derrotarnos. Tenemos una guerra. Esto es parte de un esfuerzo internacional para imponer la religión islámica a otra gente.

Cada vez que ocurre un ataque como el de Orlando, tanto el Presidente Obama como otros políticos convocan a una política de control de armas. ¿Cuál es su postura sobre este tema?

El control de armas uno lo puede debatir por varias razones, pero no tiene un efecto en el terrorismo. Había un control de armas estricto en California cuando dos terroristas pudieron cometer sus crímenes, hay un control de armas muy estricto en Bruselas y en Francia y se llevaron a cabo asesinatos. Cuando hablamos de control de armas eso aplica a otras situaciones. El control de armas sólo afecta a la gente que respeta la ley, porque significa que tienes que registrar tu arma, los terroristas, los narcotraficantes, no cumplen el control de armas, las consiguen de todas formas. En el caso de Orlando la pudo obtener legalmente, pero si no la hubiera conseguido igual hubiera usado una bomba, un cuchillo. No veo por qué el control de armas es parte de la discusión, es una distracción. No se derrota al terrorismo con el control de armas.

¿Cree que el control de armas se transformará en tema de campaña?

Creo que sí, este mundo es más peligroso ahora que cuando el Presidente Obama y Hillary Clinton llegaron al gobierno hace ocho años. Ellos han cometido muchos errores, al retirarse de Irak, al permitir lo ocurrió en Libia, al permitir que el “Estado Islámico” creciera desde un nivel que era pequeño hasta ahora, que tiene muchos combatientes. Al no intervenir en Siria también. Lo que hay que hacer es atacarlos donde viven, eso incluye usar tropas. Eso es difícil de hacer. Muchos de los estadounidenses están cansados de las guerras, pero la única forma de derrotar al “Estado Islámico” es que nuestro Ejército y nuestros aliados vayan tras ellos y los eliminen en los lugares donde se esconden. Es muy importante que quien sea nuestro próximo Presidente no tenga miedo de usar las tropas, como lo hizo el Presidente George W. Bush después de los ataques del 11 de septiembre. Destruimos a los talibanes, pusimos tropas en Afganistán e Irak. Cuando estaban siendo perseguidos en las cuevas, les era difícil organizar cualquier clase se ataque.

Pero muchos analistas sostienen que lo que permitió el crecimiento del Estado Islámico fue la invasión de Estados Unidos a Irak.

Es verdad, pero hay que ser específico en cuanto a lo que Estados Unidos hizo en Irak. No fue la invasión y el derrocamiento de Saddam Hussein, sino que fue retirarse de Irak. Cuando estábamos ahí, mucha de la gente que estaba aliada con ellos (Estado Islámico)  estaba aliada con nosotros. Una vez que nos fuimos no tenían un lugar para protegerse del gobierno chiita que los mataba y se fueron al “Estado Islámico”. Cuando Obama llegó al poder, Irak era pacífico, Egipto era pacífico y el “Estado Islámico” existía, pero era pequeño.

¿Por qué cree que Trump sería mejor Presidente que Hillary?

Creo que es mejor que Clinton porque su programa económico es mejor, creo que entiende mejor ese tema, puede ayudar a nuestra economía al bajar los impuestos, crear más empleos. Creo que tomará una posición más fuerte con relación al extremismo islámico. Ahora las cosas están peor que cuando Hillary Clinton fue secretaria de Estado. Ella ya tuvo su oportunidad de probar lo que puede hacer y ha fracasado. Trump no ha tenido la oportunidad.

¿Va a formar parte del gabinete si Trump llega a la Casa Blanca?

No, no voy a formar parte.

Usted se destacó en Nueva York por su combate contra el crimen ¿Su receta se puede realmente exportar a otras ciudades?

Sí y ha funcionado. Lo hicimos en Medellín, donde la policía realizó el programa y conseguimos reducir el crimen un 48%. Así es que el plan básico puede funcionar en todas partes. Es el tipo de crimen lo que cambia. Hay que tener cifras precisas de criminalidad, policías entrenadas con relación a los crímenes. En el caso de Chile creo que los Carabineros y la PDI deben trabajar juntos. Tienen que analizar por qué está creciendo la delincuencia.

Fuente: La Tercera

Rudy Giuliani entrega claves para combatir la delincuencia: “La policía debe sentir que tiene el respaldo político”

En una conferencia de seguridad, el ex alcalde de Nueva York le recomendó al país: “Tienen que asegurarse que tienen la cantidad correcta de policías”. Además, aseguró que “no hay ciudades ingobernables, hay malos gobiernos”.

Una de las figuras más conocidas de la política de Estados Unidos es el ex alcalde de Nueva York Rudy Giuliani (1994-2001), quien llegó a Chile para realizar una conferencia de seguridad, donde entregó varias claves para combatir la delincuencia: “La policía debe sentir que tiene el respaldo político. La batalla contra la delincuencia debe partir de arriba”, señaló.

Asimismo, hizo una recomendación al país: “En Chile tienen que aprovechar más la tecnología, como los bancos de ADN con registros de delincuentes”.

Giuliani se hizo conocido por combatir la delincuencia en la gran manzana, donde luego de ocho años a la cabeza de la ciudad consiguió convertirse en un referente en esta área gracias a su programa conocido como “Tolerancia cero”.

“EEUU dice que Chile es medianamente seguro, pero me imagino que ustedes quieren ser absolutamente seguros”, comenzó diciendo el ex alcalde de Nueva York, y aseveró que este “es el momento para tratar el cáncer de la delincuencia, si no lo abordamos tempranamente, puede haber metástasis”.

En esa línea, Giuliani ejemplifico en base a su experiencia: “en el peor tiempo de Nueva York, el 75% de su población declaraba que no quería vivir ahí. Teníamos 3.000 asesinatos por año”, puntualizó, y continuó: “en Nueva York permitieron que los sin techo, la prostitución, se saliera de control. La ciudad estaba cubierta por grafitis”.

En la conferencia -hasta donde llegó también el ex presidente Sebastián Piñera-, Giuliani aseguró que “no hay ciudades ingobernables, hay malos gobiernos”. Asimismo, recomendó: “tienen que asegurarse que tienen la cantidad correcta de policías”, porque “la delincuencia actual no la va a detener la educación, o la salud, sólo lo hará la policía”.

La solución más efectiva en ese sentido, según la experiencia del ex alcalde de Nueva York, es que “lo más necesario es la voluntad política para reducir la delincuencia. Un liderazgo político, de cualquier sector”.

Receta Giuliani: “Yo no prestaría la 5a Avenida para una manifestación”

“Yo no prestaría la 5a Avenida para una manifestación, porque ¿cómo pasaría una ambulancia a atender a una mujer con una ataque al corazón en Sacks? No manifestarse en la vía pública no es un derecho”. Así fue como el ex alcalde republicano de Nueva York, Rudolph Giuliani respondió a uno de los temas que durante los últimas días ha sido debatido en Santiago, luego de los destrozos producidos en las manifestaciones estudiantiles.

El ex alcalde de Nueva York, recordado por inspeccionar la ciudad en medio del ataque del 11/9 y su plan de «Tolerancia Cero”, dio su receta para combatir el crimen en una ciudad —mientras hablaba como telón de fondo se veían fotos de Manhattan— y al final tuvo un diálogo con el rector de la Universidad Adolgo Ibáñez, Andrés Benítez, quien le preguntó por las manifestaciones en las calles y le puso el caso de la 5a Avenida.

“Si aparece uno que quiere manifestarse en esa calle lo detengo, y detengo al siguiente y al siguiente, porque hay derechos de otras personas que se están interrumpiendo, como usar la calle para ir al doctor o dormir tranquilo, en el caso que esto sea de noche”, dijo. Y añadió: “Las leyes son distintas, pero en EE.UU. uno puede expresarse en contra del aborto, es el derecho a expresarse, pero no puede ponerse frente a una clínica abortiva e impedir que quienes quieran practicarse un aborto lo realicen. Ahí la policía lo detendría”.

Fuente: La Segunda