Lilian Tintori: “Me hubiese gustado poder mirar a la presidenta Bachelet a los ojos”

Lilian Tintori no pasa inadvertida. La mujer del reconocido ex alcalde y líder del partido Voluntad Popular, Leopoldo López, encarcelado por el gobierno de Nicolás Maduro hace más de un año, ha encabezado la lucha por el respeto a los derechos humanos y la libertad en Venezuela.

Llegó el domingo 12 de abril a Chile y ha tenido una agenda llena de reuniones. Se juntó con los ex presidentes de Chile, visitó el Congreso, estuvo con autoridades de gobierno y oposición, participó en un panel de conversación con el ex presidente Sebastián Piñera y la ex ministra de Educación, Mariana Aylwin, quien criticó que su gobierno no le hubiese hecho un recibimiento público. Ella junto a Mitzy Capriles, esposa de Antonio Ledezma, intentaron por muchas vías reunirse con la primera mandataria, sin embargo, no fueron recibidas por la presidenta Bachelet.

“Nosotros hemos enviado la información a todos los gobiernos del mundo, a las organizaciones de derechos humanos del mundo y a la sociedad civil de estos países, y sé que a la presidenta Bachelet le ha llegado la información directa y que la región completa está al tanto de la violación sistemática a los Derechos Humanos en Venezuela y de que hoy no hay democracia ni Estado de Derecho en Venezuela.”

¿Y qué siente frente a esta negativa?

Me da pena, me hace reflexionar. Te quiero confesar que no puedo creer por qué los países de la región no se han pronunciado de manera contundente, clara y precisa. Ojalá lo hagan porque es un compromiso de humanidad, un compromiso con los derechos humanos, y más la presidenta Bachelet que lo conoce, lo sintió y lo vivió. Ella es sensible a este tema, ella sabe lo que es estar sin su papá, entonces sabe lo que está viviendo mi hija o la hija de Antonio Ledezma. Me hubiese gustado poder mirarla a los ojos y expresarle el dolor que nosotros sentimos y recibir su solidaridad. Sería una gran oportunidad para que ella vea el otro lado de la película de Venezuela. Sería la primera mujer de gobierno de Latinoamérica que da el paso a la solidaridad ante los derechos humanos en Venezuela.

¿Cómo se ha sentido en Chile?

La gente muy bella, la recepción impresionante. He sentido una solidaridad incondicional. Me he sentido como en casa. Hemos tenido apoyo y un saludo fraterno de la oposición, de miembros del gobierno, de la comisión de relaciones exteriores y de la Cámara. Chile está con nosotros, eso es lo que sentimos. Y así como en la época de la dictadura chilena Venezuela exportó democracia, yo estoy segura que esta visita va a empujar a que en Venezuela pare la represión, la violación a los derechos humanos y rescatemos la democracia que hemos perdido.

¿Qué significa que tantas figuras internacionales de distintos pensamientos políticos estén pidiendo la liberación de los presos políticos y los presidentes en ejercicio de la región no lo hagan, salvo Juan Manuel Santos de Colombia?

Hay mucha gente trabajando por la libertad de Leopoldo y por la libertad de 80 presos políticos. No nos hemos sentido solos ante la comunidad internacional. El gobierno de Canadá se pronunció. Fuimos a Europa y se pronunció la Unión Europea, el Parlamento Europeo, el gobierno español, y se pronunciaron de manera contundente. Fuimos a los Estados Unidos y su gobierno se pronunció. De hecho fue el primer país que se pronunció cuando Obama en su discurso ante la Asamblea General pidió la libertad de Leopoldo López porque dijo que era un activista de los derechos humanos, un hombre que camina y entrega su vida por su pueblo. Latinoamérica no había dicho nada. El primer país que se pronunció fue Colombia. Y esta última semana en el marco de la Cumbre de las Américas se pronunció Uruguay y Brasil.

¿Y qué siente frente a las críticas del senador Navarro y del Partido Comunista que hablan de una “campaña de desestabilización” o que niegan que exista represión en Venezuela?

Leopoldo nunca ha orquestado ni ha llamado a un golpe, no cree en nada que sea fuera de la Constitución, es un hombre pacífico, es un político lleno de pasión por su país y jamás llamará a la violencia. Lo atacan porque es el opositor principal de Maduro. Leopoldo no se va a doblegar.

A quienes nos critican los invitaría a que nos visiten y nos acompañen en nuestras vidas, que vengan conmigo a la cárcel de Ramo Verde y vean cómo no nos dejan pasar, que vengan conmigo al Palacio de Justicia y vean las largas colas para esperar justicia. Los invitaría a que vengan a comprar leche o pañales para los niños, a una farmacia, los invitaría al mercado para que vean lo difícil que es conseguir los alimentos básicos, que estén conmigo un fin de semana completo para que después de vivir esa experiencia, puedan reconocer que en Venezuela hay represión, y hay un Estado antidemocrático donde no se respetan los derechos humanos. Y si el senador Navarro no lo ve y no lo critica entonces es cómplice de un Estado antidemocrático.

Parafraseando a Vargas Llosa, ¿en qué minuto se jodió Venezuela?

Cuando ganó Chávez. Venimos mal de hace muchos años, vamos a tener 16 años ya con el chavismo y este último año hemos vivido la represión más brutal de la historia. Nunca se habían violado los derechos humanos tan profundamente como se están violando ahora. Maduro, por no saber cómo resolver el grave problema que venía por años, ha mostrado su peor cara, que es la cara del desespero, la cara de la violencia, la cara de las armas.

¿Cómo se vive hoy en Venezuela?

En Venezuela hay un estado represor, corrupto e ineficiente y hoy te puedo decir que somos una mayoría contundente. Por nuestros problemas del día a día nos hemos encontrado en las colas del supermercado, nos encontramos en las colas de las farmacias, nos encontramos en las colas de los hospitales, nos encontramos en la calle con los chavistas que era ese otro lado. Por mucho tiempo estuvimos divididos, ya no. Hoy el 87% de los venezolanos quiere un cambio y rechazan la gestión de Maduro. Pide seguridad en las calles, pide que cese la represión, pide que no haya más escasez, más inflación, más alto costo de la vida, más largas colas. Queremos sentirnos seguros en nuestro país. Hoy vivimos con miedo. Somos la capital del mundo más peligrosa y somos el segundo país más peligroso del mundo.

Y a pesar de ese miedo usted se atreve a alzar la voz…

Nos ha tocado una responsabilidad muy grande, nos ha tocado cuidar de nuestros esposos, cuidar de nuestros hijos, yo tengo dos niñitos chiquitos. Mi hija aprendió a caminar en la cárcel, la mitad de su vida ha estado visitando a su papá en la cárcel. Pero también representamos la voz de nuestros esposos, representamos la voz de todas las víctimas, de todos los familiares, de todos los presos políticos, de los silenciados, de los asesinados. Es un compromiso moral muy fuerte, nosotros no vamos a descansar hasta que se sepa la verdad, hasta que haya justicia, hasta que pare la represión y hasta devolverle a los venezolanos un estado de derecho que respete sus derechos fundamentales.

¿Leopoldo tampoco descansará?

Leopoldo tiene un compromiso con el país. Amamos Venezuela. Pero la gente hoy está golpeada, la gente llora, por su dolor y por el nuestro como familia, por solidaridad, por indignación, por desespero, por falta de justicia. En la calle me dan mucha fuerza y esa fuerza es la que nos anima a seguir luchando. Hoy Venezuela está herida, está destrozada, pero la vamos a rescatar, la tenemos que rescatar y los necesitamos a todos para rescatarla. Nos tenemos que inspirar en Chile, porque ustedes lo lograron, después de 17 años de dictadura, con unidad, ustedes salieron y restablecieron la democracia. Me inspiro en esa lucha chilena.

¿Cómo ha sido este más de un año con su marido preso?

Ha sido muy triste, muy injusto. Es una lucha diaria. ¡No puedo creer lo que nos tocó vivir! Siempre pensé que compartir la vida con un político era fuerte, pero nunca me imaginé que tanto. Lo único que pienso es en la liberación de todos. Me inspira saber que ese día va a llegar. Manuela, mi hija, me pregunta todos los días por su papá, “¿Cuánto falta mami?” Y yo le digo que falta poco y ella me dice “mami, poco es mucho”. Me pregunta por qué su papá está preso si tanta gente lo quiere. Ella sale conmigo a las calles y ve los abrazos, el cariño de la gente. Un día, mientras la bañaba, me preguntó si su papá iba a morirse en la cárcel. ¡Yo no sabía qué responderle! Temo por la vida de Leopoldo en la cárcel, las vidas de los 80 presos políticos no están a salvo. Yo no confío en las autoridades de la cárcel de Ramo Verde.

¿Cómo la recibe Leopoldo en las visitas a la cárcel?

Somos unos enamorados y nos echamos mucho de menos. Mis visitas las tratamos de hacer lo más familiar posible. Lo veo bien. Nunca se ha quebrado. Es un sobreviviente. Estamos viviendo un momento durísimo, pero hay una gran oportunidad para nosotros y para millones de venezolanos. Es un sacrificio enorme, pero vale la pena. Leopoldo me dice que vale la pena. El mundo entero hoy sabe lo que está pasando en Venezuela, antes no. Estoy muy orgullosa de Leopoldo, hoy entiendo aun más su lucha para devolver la justicia a tantas familias que hoy están indignadas.

¿Cómo se imagina su vida si liberan a Leopoldo?

La lucha por la defensa de los derechos humanos me llegó al alma y creo que nunca me voy a poder separar de ese compromiso. Estoy agradecida de haber conocido a un hombre tan valiente, tan luchador y tan claro en sus ideas y por eso voy a estar para acompañarlo siempre en su causa.

Publicado en Publimetro