“El principal problema que tendrá Lenín Moreno es el propio Correa”

Noticia de La Tercera
2017-05-26

Guillermo Lasso, ex candidato de la oposición en Ecuador

“El principal problema que tendrá Lenín Moreno es el propio Correa”

Tras perder el balotaje, Lasso está de visita en Chile y expondrá hoy junto a Sebastián Piñera.

De todas formas, insiste en que fue víctima de fraude electoral. ‘Hoy Ecuador es un país partido en dos’, asegura.
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Fiorella Aste G.
Estuvo cerca de un mes fuera de la vida pública desde que perdió el balotaje del 2 de abril en Ecuador. Pero Guillermo Lasso reapareció en Chile esta semana -la misma en que asumió quien fuera su rival, Lenín Moreno- tras el llamado de un amigo cercano: Sebastián Piñera, a quien conoce hace años y con el que dará una charla hoy.

‘Coincidimos en el mismo hotel en un foro en Madrid y tuve la audacia de acercarme e invitarlo a cenar. Salimos y caminamos por el casco histórico de Madrid. Y obviamente tengo identidad con él’, dice Lasso sobre su vínculo con el ex mandatario chileno. En esta entrevista con La Tercera, da su mirada sobre su país y América Latina a un mes de las elecciones, que perdió por poco más de dos puntos.

¿Latinoamérica está girando hacia la derecha?
No están dejando la izquierda, están dejando estos populismos totalitarios, llamados gobiernos del Socialismo del Siglo XXI. No tienen nada de izquierda tampoco: son gobiernos populistas que actúan atropellando la institucionalidad del país, controlándolo todo, manejando mal la economía y siendo cómplices de la corrupción. América Latina se da cuenta que hay un hartazgo respecto de esos modelos.

¿Ecuador se dio cuenta de eso en las elecciones?
Se dio cuenta. Y nosotros ganamos las elecciones, pero es tal el descaro que se produjo un fraude.

¿En qué quedaron las denuncias que usted presentó?
El Consejo Nacional Electoral no aceptó el pedido de recuento total de votos y luego, de acuerdo con la ley, acudimos a la última instancia que es el Tribunal Contencioso Electoral, y ni siquiera admitieron nuestra denuncia. Ahí, desde el punto de vista legal, terminó el proceso. Políticamente, nosotros hemos dicho ‘damos vuelta la página’, lo que no es decir ‘arrancamos la página del libro’.

El miércoles, al asumir, el nuevo Presidente Lenín Moreno dijo que iba a entregar una lista de involucrados en los sobornos de Odebrecht. Esa es una de las medidas que usted sugirió ¿Significa que podría haber un acercamiento al nuevo gobierno?
Hemos planteado 10 medidas. Una de ellas es justamente presentar al Ecuador la lista de Odebrecht y llevar a cabo todas las investigaciones necesarias para que los culpables sean sancionados. Si Moreno hace eso, me parece que es un buen paso en función de la moral pública.

¿Usted buscará acercarse?
No, yo no buscaré acercarme. Lo que estoy dispuesto en función del interés de los ecuatorianos es dialogar públicamente una vez que hayan tomado algunas medidas que den legitimidad al gobierno y demuestren seriedad frente al futuro del Ecuador, que hoy es un país partido en dos.

¿Moreno se va a distanciar de Rafael Correa?
Yo anticipo que el principal problema que va a tener Lenín Moreno no es la oposición, sino el propio Correa y su partido. El puede estar cargado de buenas intenciones que no serán aplicables fácilmente, por este condicionamiento de un correísmo que durante los últimos 10 años le ha causado problemas al Ecuador.

¿Postulará nuevamente a la Presidencia de su país?
Acabo de terminar una elección, faltan cuatro años. Responder esa pregunta es muy anticipado.

Noticia de La Tercera
2017-05-26

“Los problemas de Ecuador no se arreglan con matices; requieren un cambio de fondo”

Noticia de El Mercurio
2017-05-21
Ex candidato Guillermo Lasso, ad portas del cambio de mando en su país: Ex candidato Guillermo Lasso, ad portas del cambio de mando en su país:

“Los problemas de Ecuador no se arreglan con matices; requieren un cambio de fondo”

El ex postulante llega esta semana a Chile. Insiste en que le robaron la elección, y fija tres condiciones para arribar a eventuales acuerdos con el gobierno de Lenin Moreno: liberar a los presos políticos, y derogar la ley de medios y el decreto que regula a las organizaciones sociales

Margaret Valenzuela

“Nosotros seguiremos en la lucha”, dice el empresario Guillermo Lasso ad portas de que asuma un nuevo gobierno en Ecuador. El pasado 2 de abril, Lasso fue derrotado en las elecciones presidenciales por el heredero de Rafael Correa, Lenin Moreno, en una reñida contienda electoral. La estrecha diferencia, de tres puntos, llevó al candidato opositor a pedir el reconteo total de los votos, que no le fue concedido.

Lasso dice tener la “absoluta convicción” de haber triunfado, pese a que los resultados oficiales le dieron el 48,8% de los votos, frente al 51,16% obtenido por Moreno. Y señala al “apagón electoral” del 2 de abril -un lapso de 20 minutos en la página web con los cómputos, después del cual cambiaron las tendencias- como un indicio del supuesto fraude que acusa. “Nosotros sostenemos que logramos una victoria por encima del 50% que no fue reconocida por las instituciones del correísmo”, afirma.
En cualquier caso, dice que la alta votación obtenida le impone una responsabilidad, pues “lo que dijeron los ecuatorianos fue ‘queremos un cambio’ “. Un viraje, agrega, no solo político, sino también económico, en un país donde temas como el empleo inquietan fuertemente a la ciudadanía, al punto que “lo que pudo ser un proyecto político que comienza en la trinchera de la derecha, liderado por un empresario, como algunos dicen, terminó siendo un proyecto político amplio, liderado por un demócrata”.

Lasso aterrizará en Chile este miércoles, el mismo día en que Moreno jurará como nuevo Presidente de Ecuador. Invitado por la plataforma de reflexión y debate “La otra mirada” (ligada a las fundaciones de Nicolás Ibáñez), dará una conferencia junto a su amigo, el ex Presidente Sebastián Piñera, este viernes, cuyo tema central será “América Latina, la batalla por la libertad”. También participará en un almuerzo con autoridades de la Universidad del Desarrollo y dictará una charla en la Universidad de los Andes. Eso, además de una cena privada en la casa del ex Presidente el próximo jueves.
-Más allá de la controversia por los resultados, ¿será diferente el gobierno de Lenin Moreno del que lideró Rafael Correa?
-Yo creo que el problema no es una persona, sino el modelo, y el modelo es de un gobierno que controla todas las instituciones en el ámbito judicial, electoral, instituciones de control como la Contraloría, Fiscalía, el Procurador. Es un problema de fondo de un modelo que no respeta la democracia liberal. Un modelo que se basa en un Estado de propaganda, que utiliza medios de comunicación públicos incautados para agredir a las personas que pensamos distinto, y para hacer propaganda que haga percibir, en lo interno y externo, una eficiencia en lo social que no existe.

-¿Pero ni siquiera ve un matiz entre Moreno y Correa, como el que algunos analistas señalan?
-Quizás habría que esperar, pero los problemas de Ecuador son tan serios, que no se arreglan con matices; lo que requieren es un cambio de fondo.
-¿Existe alguna posibilidad de construir acuerdos con el nuevo gobierno?
-Mire, yo soy un ecuatoriano que ama a mi país y estoy dispuesto a hacer lo necesario para producir aquel cambio que requiere la sociedad ecuatoriana, pero no puedo tener reuniones que no conduzcan a cambios de fondo en materia institucional, económica e incluso social. No podemos pensar que haya democracia en un país donde hay perseguidos políticos. El actual gobierno, si quiere convocar a un apoyo de la oposición que nosotros lideramos, debería comenzar por indultar a todos los perseguidos políticos. Si el gobierno los indulta a todos, no a uno o a dos, sino a todos, y deroga la ley de comunicación y el decreto 16 (que regula y registra las organizaciones sociales), yo empezaría a creer que hay un cambio.
-¿Será Ecuador uno de los últimos bastiones del chavismo o piensa que a la larga puede haber un viraje?
-Como le dije, el modelo será el mismo, habrá que esperar si hay matices, pero con matices no se arregla un problema de fondo de falta de empleo, de una economía que no crece, de unos prejuicios ideológicos y personales que no le permiten a Ecuador mantener relaciones abiertas, activas, frontales con países desarrollados como Estados Unidos o como la propia Unión Europea, con la que se firmó un acuerdo de comercio, pero casi de mala gana.
-¿Y cómo observa el panorama del ‘chavismo’ en la región, luego de los últimos procesos electorales en distintos países?
-Está debilitado, porque los precios de los principales productos que exportan estos países han caído, y creo que en el mundo global va a terminar esa etapa de bajas tasas de interés que de alguna manera beneficiaron un modelo económico populista. Ahora, la gran pregunta es qué es el poder chavista, y si usted se pone a reflexionar, llega a la conclusión de que es nada: nada más que populismo, totalitarismo; de hecho, no es de izquierda.
-¿Por qué lo dice?
-No comparto las ideas del socialismo, pero respeto al socialismo moderno, que usted lo puede ver en Europa o en el período de la Concertación chilena también. El socialismo del siglo 21 no tiene nada de izquierda ni de socialista; lo que tiene es de totalitarismo, de abuso, de atropello, de mal manejo de la economía y eso se expresa en lo que estamos viendo en la Venezuela de hoy, y lo que se va a ver más profundizado en Ecuador también.
-¿Qué lecciones le deja su campaña a la centroderecha en la región y de cómo debe enfrentar a una coalición de izquierda como ocurrirá en noviembre en Chile?
-Yo le diría que sí se puede, que hay que luchar y que no hay que quedarse en el mundo de las ideas, sino en el mundo de la acción. En mis recorridos he conversado con los jóvenes sobre cuál es su futuro y siempre me han hablado de emprendimiento, de la necesidad de asumir el destino de sus vidas en sus propias manos.
-¿No cree que le pesó su condición de empresario en la elección?
-Esa fue parte de una campaña sucia del propio gobierno desde hace 7 años, cuando yo manifesté mi intención de dedicarme a la vida política, pero no ha pesado en el pueblo ecuatoriano, porque por mí votó la mayoría. Es un prejuicio que quieren instalar en la mente de los ciudadanos para defender el modelo de partido único.
-¿Cómo se ve la situación de Chile desde el exterior?
-Le voy a contar un pequeño chiste. Un amigo le decía a otro: “¿Cómo está tu esposa?”, y el amigo le preguntó: “¿Comparada con quién?”. Entonces, si usted me pregunta cómo se ve a Chile, lo veo estupendamente bien comparado con países de América Latina. Que obviamente se pueden hacer mejor las cosas, claro que sí, y por eso está ahí la opción de Sebastián Piñera, pero comparado con América Latina… Yo creo que los chilenos debieran sentirse orgullosos.
-¿Qué visión tiene de la administración Bachelet? Siendo un gobierno de izquierda, ¿cabe algún punto de comparación con el gobierno de Correa?
-Sería injusto compararla con Correa. Yo creo que la Presidenta Bachelet es una demócrata que respeta las instituciones. Recuadro : “La Presidenta Bachelet es una demócrata que respeta las instituciones. Sería injusto compararla con Correa”, afirma el ex candidato opositor ecuatoriano.
“El socialismo del siglo 21 no tiene nada de izquierda ni de socialista; lo que tiene es de totalitarismo, de abuso, de atropello, de mal manejo de la economía”.
“La gran pregunta que les hice a los ecuatorianos fue: ¿Qué te piden a cambio de regalarte todo? ¿Tu libertad?”.
—Posición de Correa frente a juicio Chile-Perú:”A mí también me sorprendió, no correspondía a la tradición”-Durante el gobierno de Correa, a raíz del juicio por la demanda marítima peruana, existió un distanciamiento en las relaciones Chile-Ecuador. ¿Lo considera un error?
-Las relaciones internacionales entre Chile y Ecuador han sido siempre muy cercanas. No quisiera hacer una crítica a mi país en política internacional, pero al igual que a los chilenos, a mí también me sorprendió la decisión del gobierno de Correa sobre ese punto, porque no correspondía a la tradición de las relaciones entre ambos países.
“AMÉRICA LATINA NECESITA LÍDERES COMO ÉL”, DICE:–Su larga caminata con Piñera por las calles de MadridLasso cuenta que conoció al ex Presidente Piñera cuando este último daba una conferencia en Argentina. Después, en marzo de 2016, ambos coincidieron en Madrid, en la Fundación para la Libertad, de Mario Vargas Llosa, donde Piñera fue invitado como orador principal.
“En ese encuentro yo lo invité a cenar y él aceptó. Después de esa cena, tuvimos una larga caminata por el sector antiguo de Madrid y fue muy interesante porque fue una conversación para mí muy aleccionadora. Caminamos cerca de una hora y yo le pregunté mucho sobre su vida política, y siento que es una persona de la cual se puede aprender mucho y que tiene gran sentido del humor”, recuerda Lasso, quien el año pasado volvió a invitar al ex Presidente, ahora a Guayaquil.
Convencido de las opciones del ex Mandatario en los comicios de noviembre, dice que “América Latina necesita líderes como él”.
-¿Cómo debe enfrentar Piñera esta nueva elección presidencial?
-Yo no me atrevería a darle ningún consejo. Más bien, lo que quisiera decirles a los chilenos, al igual que a los españoles y probablemente a muchos otros países de América Latina, es que hay que tener mucho cuidado con las fórmulas populistas de los que se presentan como buenos y que hablan de libertad de expresión, pero que una vez en el poder quieren controlar a los medios de comunicación independientes. La gran pregunta que yo les hice a los ecuatorianos (y muchos se la respondieron y por eso votaron por nosotros) fue: “¿Qué te piden a cambio de regalarte todo? ¿Tu libertad?”.
-¿Qué candidato podría representar en Chile ese populismo que usted menciona?
-No estoy tan compenetrado con la política chilena del día a día y, por lo tanto, no me atrevo a poner un nombre, pero sí creo que Sebastián Piñera representa la libertad, la democracia y la prosperidad. Respetando a los chilenos y sin ánimo de inmiscuirme en política chilena, desearía que él vuelva a ser el Presidente de Chile, lo hizo muy bien y creo que con toda esa experiencia se puede convertir también en uno de aquellos líderes latinoamericanos que nos ayuden y nos apoyen en la defensa de la democracia y la libertad en toda América Latina.
-Su equipo sostuvo reuniones con Piñera y con algunos de sus ex ministros como Larroulet y Larraín. ¿En qué aspectos de su campaña terminó influyendo el ex Presidente?
-No le puedo señalar uno en particular, pero entiende muy bien cómo funciona la economía, y mi pensamiento es coincidente con el de él en muchos aspectos, sobre todo en materia de crecimiento económico, de generación de empleos y construir una red de oportunidades para el emprendimiento. Entonces, obviamente son ideas de libertad económica en las que yo coincido con el pensamiento del Presidente Piñera y de Felipe Larraín
-Piñera rescató de su campaña el sistema “Carpool Karaoke” y lo usó en la elección municipal…
-Cuando nos visitó en Guayaquil, después del almuerzo, le pedí al Presidente Piñera su autorización para que en el auto que yo iba a manejar existieran cámaras que fueran filmando nuestro diálogo. Él lo aceptó, y luego vi que aplicó esto en las elecciones municipales con los candidatos a alcaldes, lo cual me resultó muy interesante.

Noticia de El Mercurio
2017-05-21

Ex presidenciable de Ecuador identifica a los populistas

Noticia de Las Últimas Noticias
2017-05-26

Guillermo Lasso, de visita en Chile, salió segundo en la elección presidencial ecuatoriana

Ex presidenciable de Ecuador identifica a los populistas: “Son los candidatos que plantean refundar todo un país”

“América Latina está dividida: hay gobiernos democráticos, hay otros gobiernos de izquierda, que son respetables, y hay un tercer segmento que yo diría que son del socialismo del siglo XXI”, plantea.

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WASHINGTON GUERRA M.
Guillermo Lasso tiene bien claro que seguirá en política pese a la derrota que sufrió en abril pasado, cuando se concretó la elección presidencial en Ecuador que dio por ganador a su contrincante Lenín Moreno. El ex presidenciable no asistió al cambio de mando en su país, más bien prefirió viajar a Chile, invitado por la fundación La Otra Mirada, para dar una conferencia sobre populismo.

En abril, Lasso logró el 48,84% de los votos en su país, mientras que el candidato oficialista Lenín Moreno llegó al 51,16%. Lasso, no obstante, asegura que hubo un fraude en la elección: ‘El 2 de abril las encuestas a boca de urna nos daban una ventaja de seis puntos, y el conteo oficial de votos inicial marcaba esa tendencia. Pero hubo un apagón informático de 20 minutos y luego aparecieron escrutados el 90% de los votos y con la tendencia totalmente cambiada’, reclama. Por eso impugnó la elección, sin embargo, los resultados fueron ratificados.

‘No descarto presentarme nuevamente como candidato a presidente. Pero faltan cuatro años. Sí tengo claro que seguiré en política’, dice. Y acusa: ‘En la campaña, que no fue fácil, debí competir con el Estado candidato , es decir, con el candidato del oficialismo, que gobierna en mi país, y que utilizó todos los poderes del Estado en favor de ese candidato y en contra de la oposición’.

-Usted ha sido crítico de gobiernos de izquierda como el venezolano y el cubano. ¿Qué crítica les hace a esos regímenes?

-Los gobiernos de Venezuela y Cuba son populistas porque atropellan o abusan de las instituciones, despilfarran dineros públicos y, de alguna manera, protegen la corrupción. La batalla por la libertad es la batalla contra aquellos gobiernos populistas.

-Además de Venezuela y de Cuba, ¿encasilla a otro país en ese lote?

-A Ecuador, especialmente por el gobierno que recién terminó de Rafael Correa. Pero más allá de eso, América Latina está dividida: hay gobiernos democráticos, hay otros gobiernos de izquierda, que son respetables, y hay un tercer segmento que yo diría que son del socialismo del siglo XXI, que de socialistas no tienen nada y de izquierda tampoco.

-A propósito del populismo, del cual es muy crítico. Ningún candidato, en ninguna parte del mundo, se va a declarar populista. ¿Cómo se puede determinar a un candidato populista?

-Cuando en planteamientos concretos dicen vamos a refundar el país , necesitamos una nueva constitución; y cuando llegan a esa asamblea constituyente, empiezan a plantear, por ejemplo, mecanismos de participación ciudadana, ofrecen una democracia directa donde es el ciudadano el que decide todo lo que sucede en el gobierno. Cuando llegan a gobernar, el poder lo tiene totalmente el presidente de la República. Los populistas son los candidatos que plantean refundar todo un país.

-O sea, ¿está en contra de cambiar la Constitución de un país?

-Mire, cuando se escuchan los conceptos de asambleas constituyentes, nueva Constitución y la necesidad de una participación directa de los ciudadanos yo diría prendan un foco amarillo porque es riesgo de ser gobierno populista.

-¿Qué otras características se pueden encontrar en un gobierno populista?

-Los gobiernos populistas tienen un manual muy claro que desfavorece la inversión local e internacional porque generan desconfianza bajo un concepto de que el Estado es todo y empiezan a gastar más allá de lo que produce el gobierno. Por eso, cuando hablo con los jóvenes les digo asume el destino de tu vida en tus propias manos . No dependas de las ofertas como educación gratuita, estudia con bonos, becas, cuidado: todo el que ofrece eso, quiere algo a cambio y eso es su libertad.

-En otro tema, ¿pertenecer a la prelatura del Opus Dei le jugó en contra en la última elección?

-No influyó, ni siquiera estuvo en el debate.

-¿Por qué está a favor de la unión civil de dos personas del mismo sexo, pero en contra del matrimonio homosexual?

-Porque el matrimonio es la unión de dos personas de distinto sexo. Pero el Estado ecuatoriano es laico y dije que no voy a inmiscuirme en influir en las opciones de cada ecuatoriano.
Recuadro :
‘Los gobiernos de Venezuela y Cuba son populistas porque despilfarran dineros públicos’

Guillermo Lasso

 

Noticia de Las Últimas Noticias
2017-05-26

Guillermo Lasso, ex candidato ecuatoriano, visita Chile

Noticia de El Mercurio
2017-05-14
“La Batalla por la Libertad: El Caso Ecuatoriano”, así se llama la conferencia que dictará el 26 de mayo, en Chile, el ex candidato presidencial de Ecuador Guillermo Lasso, quien perdió tras una estrecha segunda vuelta frente al abanderado oficialista Lenín Moreno.

En la instancia también participará el ex Presidente y precandidato de Chile Vamos, Sebastián Piñera.

No es la primera vez que estarán juntos, pues ambos líderes políticos se reconocen como amigos, han participado juntos en otros seminarios, y Lasso, públicamente, ha manifestado su admiración por el gobierno del ex Mandatario.

La conferencia es organizada por “La Otra Mirada”, parte de las fundaciones que lidera Nicolás Ibáñez.

2017-05-14
Noticia de El Mercurio

Interesante Conferencia

Noticia de Cosas
2017-01-13
En el Hotel Ritz se realizó la conferencia de Jonathan Haidt “¿Oué hace el capitalismo de nosotros y por nosotros?”, organizado por La Otra Mirada en conjunto con CEP. Después de la charla hubo un cocktail donde los asistentes pudieron comentar y debatir sobre la presentación.

Noticia de Cosas
2017-01-13

Charla internacional con Jonathan Haidt

Noticia de www.administracionpanoptica.blogspot.cl

FOTOGRAFÍAS, ELISA GARCÍA- HUIDOBRO FOTOGRAFÍAS, ELISA GARCÍA- HUIDOBRO

Un numeroso público repletó uno de los salones del Hotel Ritz-Carlton Santiago para escuchar al destacado intelectual estadounidense Jonathan Haidt, quien ofreció la charla “¿Cómo nos afecta el capitalismo y qué hace por nosotros?”, organizada por “La Otra Mirada” y el Centro de Estudios Públicos, CEP , y patrocinada por “El Mercurio”.
Personeros de gobierno, ex ministros, personalidades de los más diversos ámbitos reflexionaron en torno a las palabras del profesor de la Stern School of Business de la New York University, considerado uno de los principales psicólogos morales de la actualidad, cuyas investigaciones abordan las emociones y la moralidad, y cómo estas varían entre culturas.
Tras la actividad en que el conferencista defendió el capitalismo y su relación con la felicidad, se ofreció una animada recepción en la terraza del lugar.

El capitalismo y su efecto en la élite chilena

Noticia de www.administracionpanoptica.blogspot.cl
miércoles, 11 de enero de 2017

Jonathan Haidt: Fundamento psicológico del capitalismo y su efecto en la élite chilena

Varios fueron los conceptos de análisis que utilizó Jonathan Haidt, psicólogo social estadounidense, en la conferencia “Qué hace el capitalismo de nosotros y por nosotros?” frente a un público convocado por los think thanks vinculados a la élite chilena, aquella de los “apellidos de cuna” y que está anclada en las representaciones sociales heredadas de sus clanes familiares, cuya principal característica es que cuenta con una monolítica visión de mundo que hasta cierto punto abre sus espacios a nuevas categorías ideológicas, siempre y cuando sean funcionales a sus intereses.
Así, el ambiente dispuesto para recibir la charla del académico se caracterizó por contar con un homogéneo y glamouroso público de socialité local, invitado por el Centro de Estudios Públicos, perteneciente al grupo económico de la familia Matte, y a la plataforma denominada “La Otra mirada”, controlada por el clan empresarial de los Ibáñez, cuyo director es Nicolás Ibáñez Scott, reconocido pinochetista que ahora -paradojalmente- coquetea con las ideas de John Locke.
Esta diatribosa introducción fue parte del ambiente que se apreció subrepticiamente durante la presentación de Haidt, cuyo trabajo se ha centrado en plantear que nuestras opciones morales se fundan en condicionamientos psicológicos que provienen desde nuestra formación genética, lo que a nivel social conduce al conflicto político. Su obra se sostiene en el biologicismo, tanto así que al hablar de capitalismo lo hace pensando en la corriente biológica, por lo que vincula este fenómeno con ciencia cerebral, programación neuronal y hormonal.
Su premisa es que el capitalismo tiene dos grandes polos interpretativos que se basan en supuestos valóricos: Para unos no es más que un fenómeno depredatorio y productor de explotación económica, opresión política y desigualdad social, mientras que para otros es el principal motor de progreso y desarrollo que ha abierto mayores espacios a la libertad del individuo.
La polarización de estas dos macro ideas es una constante evolutiva en la historia del capitalismo, las cuales según Haidt han superado a los individuos, quienes intentan dar soluciones contextuales a partir de valores que terminan siendo encargados a especialistas. En este sentido, siguiendo el análisis de Haidt los problemas económicos son problemas capciosos, en que los puntos de vista son influidos por los dos macro supuestos valóricos en torno al capitalismo: explotación y libertad.
Uno de los puntos más interesantes en la exposición de Haidt fue cuando pidió a los asistentes que levantaran la mano para manifestar si su posición ideológico-política era de derecha o izquierda. Fue ahí cuando en los salones del Hotel Ritz casi la totalidad de los espectadores levantó la mano identificándose en el espectro de la derecha, mientras que 5 personas lo hicieron para mostrar su inclinación a la izquierda. Este ejercicio Haidt también lo realiza en sus conferencias en Estados Unidos, donde la mayoría de los asistentes levanta la mano para identificarse con el liberalismo, que en la cultura política estadounidense está ubicado en el espectro de la centro izquierda, mientras que la minoría se considera conservador y tradicionalista, a la derecha del espectro ideológico. Pero lo más destacado de este ejercicio es que este psicólogo, en Estados Unidos, pide que también se identifiquen los libertarianos, una opción ideológica, en su sentido amplio que involucra un estilo de vida, alzándose no pocas manos, algo impensado en el público chileno, por lo que el mismo Haidt ni se molestó en preguntar si existían libertarianos entre los asistentes invitados.
Haidt se mostró sorprendido de la diferencia registrada (quizás no sabía que las opciones ideológico-políticas en Chile también responde a la segregación social fuertemente arraigada en nuestra cultura política), pero esto demostró la operatividad de algunos de sus conceptos, como el de la diversidad moral que se genera en torno al capitalismo dentro de las sociedades, aunque si nos concentramos en la élite chilena, lo cierto es que su tribalismo filo-endógamo los lleva a compartir ciertos valores entre ellos mismos, no importando que estos tengan una considerable dosis de racismo, clasismo, intolerancia y preopotencia, las que se ha destilado a los llamados grupos “arribistas” o aspiracionales, que se encuentran siempre cerca de los apellidos de cuna o de buen tono. En fin, Haidt señala que esta cohesión axiológica genera una psicología de equipo que cierra el pensamiento de una mente abierta respecto a la sociedad. con lo que se llega a una psicología moral que no viene en blanco, sino que viene con un registro heredado. Los grupos sociales en el capitalismo generan cambios en los valores en torno a la supervivencia, de acuerdo a ciertos modelos culturales, lo que permite reconocer que la ideología guarda una relevante cuota de herencia, que proviene desde la información genética, como si fuera una doctrina de predestinación, pasando por el hogar y las primeras instancias de socialización como el colegio y las redes sociales entre personas del mismo entorno socio económico y cultural, lo que también se relaciona con la apertura o hermetismo hacia la experiencia.
Dentro de su exposición en Chile Jonathan Haidt se refirió a la evolución desde un mal hacia un buen capitalismo, mostrando el caso de países que han dado el famoso salto al desarrollo, lo cual en Chile lleva discutiéndose por décadas debido justamente al rechazo de la élite a considerar otros elementos de análisis, como la antropología cultural y la crítica sociológica, respecto al modelo de desarrollo económico, que es claramente incompleto. En este sentido Haidt planteó que la evolución al llamado “buen capitalismo” supone un proceso axiológico que incorpora la innovación institucional y normativa, aspectos que tampoco han sido considerados por la élite política y sus representantes en el empresariado y en la clase política.
Haidt además sostuvo que un “mal capitalismo” se apoya en la visión de que todos estamos mejor solo si algunos pocos están aún mejor, lo que justamente se sostiene en Chile a través de los think tanks de la élite. Un capitalismo bien trabajado, con mayores niveles de confianza social y de redes sociales que operen transversalmente en el campo cultural es un activo que la formación económica moldeada por las élites se ha negado a impulsar, justamente a causa de su comportamiento tribal de supervivencia, si es que seguimos la línea propuesta por Haidt.
Otra idea de Haidt entregada al glamouroso público del CEP y de La Otra Mirada es que el capitalismo crea riqueza, pero nunca igualdad, lo que provoca una brecha de felicidad en las sociedades y en las naciones. Justamente Chile es uno de los países que muestra un sostenido aumento de ingreso per cápita mientras que al mismo tiempo la percepción de felicidad de sus habitantes es una de las más insatisfechas, de acuerdo a lo que muestran los estudios internacionales. Para sorpresa de los asistentes el profeso de liderazgo ético de la Universidad de Nueva York mencionó que la felicidad está relacionada con la presencia de un estado de derecho y redes sociales, siendo otro déficit del desarrollo chileno en su capitalismo sui generi. Incluso Haidt planteó que el capitalismo actual tiende al fortalecimiento de la creatividad por sobre la disciplina, en circunstancias de que en Chile muy pocas empresas estimulan o incentivan la creatividad de sus trabajadores, la cual es subyugada por una visión del trabajo que privilegia el disciplinamiento. Estas problemáticas se insertan en lo que Haidt denomina como capitalismo ético, en que el factor de la prosperidad material se relaciona directamente con la producción cultural de un modo más amplificado debido a los mecanismo psicológicos de reacciones emocionales más susceptibles en su visión de supervivencia frente a los cambios de corto plazo que se generan en la sociedad. Así, surgen las reacciones contra los abusos del mercado o se desencadena la producción del miedo por parte de las élites respecto a sus modelos de gobernabilidad más allá del aparato productivo-económico.
La asimilación es uno de los traumas de la sociedad chilena producto de las relaciones sociales que se han dado a partir de las opciones morales en torno al capitalismo construido en Chile, donde las identidades de tribalismo social se han profundizado, ensanchando las brechas de satisfacción en los individuos y grupos sociales puesto que se registra un rechazo a seguir asimilando ciertos valores instalados por las élites dentro de la sociedad y por el empresariado en el mundo laboral.
El malestar global que menciona Haidt considera los factores extra económicos que la misma élite chilena que lo invitó ha dejado de lado históricamente y que se plasman en el reconocimiento del otro, ya sea en el mundo del trabajo y sus relaciones sociales entre distintos grupos socio-culturales y socioeconómicos, o en otros fenómenos como la inmigración que amplifica estos mecanismos psicológicos.
Las redes sociales de internet en este sentido son el campo en que se amplifican aún más estas reacciones sociales, que se entienden como dispositivos de poder para enfrentar al mismo poder y que son catalogadas por Haidt que si bien son útiles también muestran lo peor de la psicología moral. Un ejemplo de esta tendencia es la frase cliché que se ha tomado lo titulares de noticas en los Medios de comunicación, que se han acostumbrado a registrar múltiples hechos que “enfurecen a las redes sociales”.
Habrá que ver cómo influyeron las ideas de Haidt entre el público invitado por los centros de pensamiento de la élite local, para ver si hay mayores espacios de autocrítica y, a partir de eso, abrir el pensamiento y la experiencia tribal de estos grupos sociales a otros grupos, especialmente a nivel de las redes sociales cotidianas que se viven en el mundo del trabajo y las problemáticas éticas que se generan más allá de las instancias económicas. Pero también está siempre presente el riesgo de que los asistentes a esta conferencia solo se hayan enfocado al glamour del cocktail final para perpetuar sus herméticas relaciones sociales, a la espera de que queden plasmadas en fotos sociales.

Noticia de www.administracionpanoptica.blogspot.cl

Capitalismo, redes sociales, inmigración y globalización: Las claves del mensaje que dejó Jonathan Haidt en Chile

Noticia de www.ellibero.cl

El investigador de la Universidad de Nueva York estuvo la semana pasada en nuestro país, invitado por la fundación La Otra Mirada y el CEP.
Publicado el 09.01.2017

La semana pasada estuvo en nuestro país el destacado psicólogo social Jonathan Haidt, quien aterrizó en Santiago -invitado por la fundación La Otra Mirada y el CEP- para presentar su charla “¿Cómo nos afecta el capitalismo y qué hace por nosotros?”.

En esta instancia, el autor de “The Righteous Mind” (2012) y “The Happiness Hypothesis“ (2006),  analizó los cambios que se están generando a nivel global, las movilizaciones, los cuestionamientos al capitalismo, el rol de las empresas, la situación de los trabajadores, y cómo todos esos factores se relacionan con la política. “Nuestro país no está ajeno a estos cuestionamientos”, señaló Nicolás Ibáñez, presidente ejecutivo de La Otra Mirada, quien introdujo la conferencia destacando que “Haidt desafía el culto a la razón, y nos llama a ser más conscientes de nuestros sesgos morales, y de cómo dominan a los seres humanos mucho más de lo que creemos”.

El profesor e investigador del Programa de Liderazgo Ético de la Universidad Nueva York, desarrolló la idea del valor moral en la sociedad que se forma desde los primeros años de vida. De ello depende la preferencia por un modelo económico social como el capitalismo o el comunismo. Harald Beyer, director del CEP, señaló que “la forma en que nosotros interactuamos tiene relación con nuestro sistema moral, formamos alianzas con sus virtudes o defectos. El tema es aprender a convivir y respetar las distintas visiones”.

Dentro de las principales Ideas de Haidt se pueden destacar cuatro:

Redes Sociales

Es de alta importancia para la construcción moral el rol que tienen los medios de comunicación y las redes sociales, donde prácticamente las fronteras se pierden, la sociedad tiene una mayor comprensión y empoderamiento de lo que sucede en su país u otros de su interés. Hay una mayor polarización de los discursos, por eso es más difícil complacer a la mayoría, sin caer en prédicas populistas. Según los estudios de Haidt, las personas tienen una gran reacción emocional respecto al abuso (del tipo que sea), lo cual comparten abiertamente en las redes sociales, marcando aún más las diferencias entre los grupos.

Sistema Capitalista

Según Haindt el sistema capitalista debe sufrir algunas modificaciones para perpetuarse en el tiempo. Por ejemplo, al principio la única preocupación era aumentar el capital de la empresa o nación, pero actualmente hay mayores cuestionamientos y exigencias por las diferencias sociales. El psicólogo social señala que el capitalismo genera riqueza y progreso, pero no igualdad. Por ende, es ahí donde los Estados y las organizaciones privadas o públicas deben escuchar las demandas sociales para generar cambios significativos, pero sin caer en populismos. Que las empresas o instituciones públicas no hagan sólo lo estipulado por ley, sino que su guía sea un mayor estándar ético. O que lo países no sólo se preocupen de disminuir el nivel de pobreza (que ha sucedido en casi todos los que adoptaron el modelo de libre mercado), sino que generen una mejor calidad de vida para las personas. El capitalismo bien ejecutado lleva a alcanzar la felicidad, sostiene.

Inmigración

Si bien es una situación que no se puede frenar, se debe regular, dice Jonathan Haidt, ya que la inmigración representa un buen cambio para la economía, pero hay un fuerte impacto en la cultura de cada país. El conflicto se presenta durante el proceso de adaptación al nuevo lugar, ya que los residentes extranjeros deben adoptar costumbres y creencias distintas a las de origen. Durante ese período se acentúan las diferencias en la calidad de vida de los diversos grupos, lo que puede generar discursos radicales en el ámbito político y social, indica.

Globalización versus nacionalismo

El psicólogo social indica que generalmente las personas que se sienten más atraídas por la izquierda tienden a ser más cosmopolitas y globalizadas. Pero hay otro grupo de ciudadanos más conservadores, que valoran el discurso autoritario y proteccionista de su nación. Eso es lo que pasó en Estados Unidos con la reciente elección de Donald Trump, y en Gran Bretaña con el Brexit. Pero podría expandirse aun más esta tendencia, dice.

Noticia de www.ellibero.cl