Ayaan Hirsi Ali: “Sobreviví a la miseria de la dependencia”

La Tercera

Voz crítica del islam, esta activista somalí dio una conferencia ayer en Casa Piedra, invitada por La Otra Mirada.
“Infiel, nómada y hereje”. Con ese provocador concepto se autodefine la activista somalí Ayaan Hirsi Ali, quien dio una conferencia ayer en Casa Piedra, para abordar el radicalismo islámico, la defensa de los derechos de las mujeres en sociedades musulmanas y su propia historia de vida.

Invitada por La Otra Mirada, plataforma que busca incentivar la reflexión y el debate sobre diferentes temas en el país, Ayaan Hirsi Ali, de 49 años, presentó un enfoque crítico respecto de los dogmas del islam y el sometimiento de las mujeres, además de las restricciones que sufren a diario.

Nacida en Somalia en1969, vivió en Arabia Saudita, Etiopía y Kenia, hasta que huyó de su familia y se refugió en Holanda. “Después de lo que yo sobreviví, creo que es mi deber hablar contra el sistema de creencia, las costumbres y las prácticas que hasta el día de hoy le roban a las niñas sus derechos, su libertad y su dignidad”, dijo al referirse a prácticas como la mutilación genital femenina, la violencia doméstica y matrimonios forzados, que incluyen a menores de edad.

A los cinco años sufrió una ablación y en 1992 un matrimonio forzado con un familiar. Esto último la impulsó a optar por una nueva vida, pese a las amenazas de muerte que ha sufrido desde entonces.

“Yo fui testigo y sobreviví a la miseria de la dependencia, de depender de otros. (Lo que hice fue) por mi existencia y mi subsistencia”, recalcó Ayaan, vestida con un traje con motivos morados y negros.

Ya en Holanda, pudo estudiar ciencias políticas y desde entonces ha escrito varios artículos muy críticos sobre el islam. Por las amenazas que recibe constantemente debe estar protegida. “Como joven tuve que observar una realidad muy dolorosa. Los versos del Corán están mal interpretados por los hombres, que cambian las leyes”, planteó.

Ayaan Hirsi Ali dijo también que “tengo que hablar de las leyes y malas prácticas que se realizan, en esta ley islámica. Esa es la ley que los hombres musulmanes respetan, que usan la fuerza contra las mujeres”. Sin embargo, aclaró que “no todos los musulmanes hacen eso. Creo que la gran mayoría de los musulmanes prefiere la parte espiritual del islam. El problema es que esos musulmanes no retan a aquellos que cometen estos delitos” .