Moises Naim: “Ha terminado la coexistencia pacífica con la desigualdad”

Este destacado economista, escritor y columnista venezolano estuvo en Chile 10 días para dar una conferencia y a pesar de que ha venido otras veces y de declararse un admirador de los chilenos y sus éxitos, dice quedar muy preocupado por el ambiente catastrofista y de crispación que vive Chile.

A raíz de su último libro, “El fin del poder”, Naim nos habla de las nuevas restricciones del poder, del fin de la coexistencia pacífica con la desigualdad y de los problemas de expectativas de una clase media cada vez más empoderada.

1. ¿Qué le está pasando a los poderosos y cuáles son las dificultades que tienen para gobernar?

Los poderosos siguen siendo poderosos, pero cada vez tienen más restricciones para gobernar. El poder tiene restricciones. La definición del poder es la capacidad de una persona o institución para hacer que otras personas o instituciones hagan o dejen de hacer algo, ahora o en el futuro. Desde ese punto de vista, esa capacidad está siendo limitada por una cantidad de factores que van desde los medios electrónicos de comunicación hasta una nueva clase media empoderada, con voz, mejor alimentada, más urbana, más educada, más informada y con más aspiraciones y expectativas. También hay proceso de descentralización donde las autoridades locales adquieren poder, donde los sistemas financieros son más independientes. En fin, una larga lista de actores que hacen que el rango de opciones que solían tener los poderosos esté ahora más acotado.

2. ¿Qué pasa con las aprobaciones de presidentes tan populares como Dilma Rousseff en Brasil y Michelle Bachelet en Chile? ¿Se puede gobernar con estos niveles tan bajos de aprobación? ¿Se puede gobernar con 9% de apoyo?

Se puede gobernar, pero no solos. Estamos entrando en una época donde la necesidad de convocar a la sociedad y entender y explicar que los problemas y las soluciones tienen que venir de todos y no de una sola voz. Lograr acuerdos, compromisos, coaliciones es muy importante. Es difícil, a veces precario, pero cada vez se va a hacer más necesario.

3. Venezuela tuvo por más de 40 años una democracia representativa con dos partidos fuertes de centro: Acción Democrática y Copei. ¿Por qué Venezuela desembocó en Chávez?

Hay fuerzas estructurales. El petróleo le hizo un gran daño a Venezuela, generó una cultura de expectativas, de derechos adquiridos, de indisciplina fiscal. Cuando bajó el precio de manera prolongada se creó una situación de frustración en la sociedad que fue amplificada por partidos políticos miopes y líderes muy mediocres. Estas fuerzas estructurales fueron aprovechadas por Hugo Chávez.

Pero también hubo fuerzas del azar. Venezuela tuvo la mala suerte de tener un político como Hugo Chávez, que ciertamente tenía un talento excepcional para comunicarse con el pueblo, y que llegó al poder con dos cheques en blanco: uno político y otros financiero. El cheque en blanco político se lo dio una población muy frustrada con la situación existente, harta de la corrupción, con grandes esperanzas de cambios y que lo eligió para hacer lo que quisiera. Y Chávez hizo lo que quiso, desde cambiarle el nombre y la bandera al país, hasta tomar el dinero de los venezolanos y regalarlo alrededor del mundo. El cheque en blanco financiero fue que su llegada al poder coincidió con el alza de los precios del petróleo.

4. ¿Y cómo ves a Chile hoy?

Una de las cosas que más me ha preocupado de esta visita a Chile es ver el pesimismo, la crispación, la guerra política sin cuartel, el catastrofismo. Chile tiene problemas, tiene un shock externo importante por la caída de los precios de las materias primas, por el aumento de la tasas de interés que viene en EEUU y la desaceleración del mundo y especialmente de China. Indudablemente hay factores externos que están afectando la situación económica de Chile. Y luego tiene circunstancias internas como el haber iniciado reformas muy ambiciosas, algunas rodeadas de mucho consenso. Bachelet, durante su campaña, estuvo enfocada en decir que iba a subir los impuestos, que iba a reformar el sistema de educación, y que iba a hacer una serie de cambios y el país la eligió. Ese consenso se perdió, pues las reformas aparentemente fueron mal diseñadas, mal ejecutadas y no bien explicadas. Si bien sigue habiendo consenso sobre los objetivos y propósitos loables de esas políticas, hay mucha discrepancia respecto de la manera como fueron ejecutadas, Pero llegar a la conclusión de que Chile está al borde de una catástrofe y de que puede llegar a ser Venezuela, son exageraciones que solo pueden ser producto de una miopía ideológica o de un fanatismo partidario. Chile sigue siendo un país muy exitoso, con instituciones fuertes y confiables y con una democracia vibrante y fuerte. Chile tiene problemas pero todavía tiene condiciones excepcionales. Los chilenos deberían celebrarse más y autoflagelarse menos.

5. Una reciente encuesta Ipsos dice que periodistas de Chile y México evalúan a sus presidentes peor que sus pares.

No hay duda que Bachelet está pasando por un momento muy difícil, tanto a nivel personal como político. Pero una cosa es la percepción y otra cosa son la realidad. Independientemente de quien esté en el gobierno, Chile es un país que tiene condiciones excepcionales. Tiene que encontrar la forma de canalizar todos estos disensos y discrepancias y buscar una manera más colectiva de ir adelante.

 

6. Has planteado la Revolución del Más. Mas gente, mas sana, mas educada, pero con más demandas hacia el Estado. ¿Cómo satisfacer adecuadamente estas demandas?

Con más democracia, con más participación, con modernización de los partidos políticos, de sus ideas y sus organizaciones. Vivimos en un mundo que nos ha rodeado de innovaciones, todo ha cambiado, la medicina, la física, la economía, ha habido innovaciones en todo, menos en la manera en que nos gobernamos o en la manera como operan los políticos. Tiene que venir una ola de innovación política, donde los partidos se tienen que modernizar, abrir canales de participación para quienes no creen en la política, reclutar más gente que quiere un mundo mejor pero que siente que los partidos políticos son intocables. La responsabilidad es de los líderes, pero también de la gente.

Los partidos políticos ya no son el lugar ideal de los idealistas, sino que se han convertido en el lugar ideal natural hacia dónde van los arribistas, oportunistas, los que están buscando maneras de enriquecerse a costa del Estado, los que están buscando conecciones, prestigio personal, vanidad. Hay que volver a hacer que los partidos sea el lugar natural a donde van los idealistas.

7. Libertad v/s igualdad. ¿Dónde está el justo punto medio?

Hay que reconocer que ha terminado la coexistencia pacífica con la desigualdad. En el mundo, y especialmente en América Latina, se partía de la base que la desigualdad era parte de la naturaleza, que simplemente había muchos que tenían mucho, la mayoría que tenía menos y muchos que tenían muy poco y que eso era una regla de la vida y que por lo tanto no había que ser activista en cambiar esa situación. Ya la gente no cree eso y está exigiendo que las inequidades, las desigualdades, las exclusión y marginalización de grupos sociales se acabe. Todavía falta mucho para que se logre, pero ya no se puede seguir diciendo que el crecimiento naturalmente va a permitir que todo el mundo se beneficie. Hay gran cantidad de estudios del FMI que indican que la desigualdad económica es una barrera al crecimiento económico. Y América Latina es el campeón mundial de la desigualdad.

8. ¿Qué se viene para América Latina?

Veo con gran preocupación lo que va a pasar, pues va a enfrentar esta tormenta que es la caída de los precios de las materias primas y de la desaceleración económica del mundo, con una clase media con altas expectativas, que siente que sus logros, progreso y avances de la última década son derechos adquiridos por su trabajo y esfuerzo personal. Será muy turbulento y complejo de manejar la situación menos favorable que va a vivir la región en estos tiempos.

La Otra Mirada dona mil desayunos a niños vulnerables

Los mil desayunos que estaban presupuestados para los asistentes de la conferencia del intelectual francés Guy Sorman, La economía no miente, fueron donados a la Fundación Consejo de Defensa del Niño. Esta organización sin fines de lucro se dedica a la protección de niños, niñas y adolescentes que se encuentran amenazados por la vulneración de sus derechos, y también le prestan apoyo a aquellos jóvenes en conflicto con la justicia.

El 10 de diciembre de 2010, el italiano experto en economía, Luigi Zingales vendrá a dar una charla a Santiago, invitado por La Otra Mirada. El académico ha ganados varios premios como el Bernácer Prize (2003), Nasdaq (2002) y National Science Foundation Grant en economía. Entre sus logros cuenta con haber ayudado a desarrollar el Índice de Confianza, diseñado para monitorear los niveles de confianza que tiene los estadounidenses hacia su sistema financiero.

Ha escrito numerosas investigaciones y libros. Uno de los más destacados es Saving Capitalism from Capitalism (Salvando al capitalismo de los capitalistas) y Un capitalismo para la gente: recapturando el genio perdido de la prosperidad americana.

Pronto tendremos más información para las inscripciones a la conferencia de Zingales.

Guy Sorman: “Los impuestos no tienen influencia en la igualdad”

El experto profundizó en las reformas estructurales del actual gobierno y el escenario económico que enfrenta Chile, entre otros temas.

En entrevista con CNN Chile, el economista y filósofo liberal Guy Sorman, conversó sobre la economía chilena calificándola como “un existoso modelo de desarrollo”.

Al hablar sobre gratuidad en eduación pública superior, aseguró que es una idea “absurda” porque finalmente los beneficiarios son los niños de las familias más ricas, ya que tuvieron una buena educación básica para empezar. En este marco enfatizó que una reforma trascendental para Chile “sería a la educación pública básica”.

“Si ves la composición social de quienes son los estudiantes, en las mejores universidades de Chile, ellos vienen de un origen rico. Pueden pagar o pedir prestado el dinero porque la educación superior es una inversión”, expresó.

Respecto al rol de los impuestos tras la desigualdad,  recalcó que éstos “no tienen influencia en la igualdad”. Asimismo explicó que aumentar los impuestos a las personas más ricas, éste sector desaparecerá ya que al ser un conjunto globalizado pueden cambiar su fortuna o ingresos a países con menores tasas.

Más detalles de la entrevista, en el video adjunto.

Publicado en CNN Chile

Sorman suspende su conferencia en Chile

El martes el destacado filósofo francés Guy Sorman se contactó con la fundación La Otra Mirada para suspender su conferencia sobre “La Economía no Miente” que se iba a realizar el viernes 21 de agosto en el Hotel W y a donde ya habían confirmado 1.200 personas para asistir, entre políticos, académicos, economistas, emprendedores y blogueros del ámbito nacional.

¿La razón? Un accidente en auto lo tenía sometido a controles y exámenes que no le permitirían viajar a Chile durante los próximos días. A pesar del esfuerzo del francés por mantener su viaje, los médicos no le permitieron prosperar con la idea.

La cancelación tuvo rápido eco en redes sociales donde había capturado mucha atención la entrevista realizada en El Mercurio la semana pasada y sus ideas liberales sobre una nueva derecha. Además, había que cancelar una extensa agenda de actividades que comprendían además de esta conferencia, una charla en la Universidad Adolfo Ibañez, un almuerzo con académicos y autoridades de la UAI, entrevistas a medios de comunicación local y hasta una reunión con el ex presidente Sebastián Piñera, con quien se conocen desde su última venida a Chile.

La Otra Mirada, una iniciativa del filántropo Nicolás Ibañez, ya ha traído a Chile al historiador británico Niall Ferguson, al político británico Jesse Norman y a la bloguera cubana Yoani Sanchez. En diciembre será el turno del destacado profesor y bloguero italiano Luigi Zingales, que viene a nuestro país a refrescar las ideas para analizar cómo detener el deterioro actual.

Francisco Sánchez: “Optimismo”

“Mi optimismo no es engreído, sino racional, basado en la realidad”, afirma Guy Sorman, fiel descendiente del pensamiento ilustrado. ¿Por qué visita Chile por segunda vez? Quizás por el propio interés que genera nuestro país que ha dejado, poco a poco, el dinamismo que lo caracterizó por casi 40 años, o tal vez por la fama que nos precede de “reformistas”.

Independiente de sus razón, lo importante es rescatar su relato, análisis y visión del mundo. Claramente, no hay recetas mágicas para sociedades perfectas, pero sí para ver la vida con otros ojos… una renovada perspectiva de optimismo.
Por Francisco Sánchez.
Publicado en Atacama Copiapó-Chile
Foto de Atlasone.org

Ernesto Medalla: “El fin de una era de crecimiento ‘milagroso'”

Es interesante lo que está aconteciendo en China, más que mal no es tan solo parte del dinamismo económico.

La caída de la Bolsa de Shangai en julio puede ser un simple hecho, con una mínima o ninguna consecuencia para la economía global. O podría ser un tiro de advertencia sobre un cambio significativo de rumbo en la historia china: el fin de una era de crecimiento “milagroso” al 10% anual, y el amanecer de una nueva era regida por la incertidumbre.
Guy Sorman sostiene que “partiendo con el rol de la Bolsa para los chinos. Este no es el mismo rol que juega en Occidente. La nueva clase media china que surgió del crecimiento económico durante los últimos 30 años está constituida más o menos de unos 200 millones de personas.
A diferencia de Occidente, estas personas no disfrutan de un seguro de salud colectivo, de pensiones públicas o educación gratuita. En China, todo el mundo paga por lo suyo, mientras que en Occidente el gobierno ahorra dinero para usted y, más o menos, lo redistribuye como corresponde.”
Quizás como sociedad debemos replantearnos el rol del Estado y nuestro accionar individual.
Publicado en La Estrella de Concepción.
Por Ernesto Medalla.

La Otra Mirada en conversación con Guy Sorman

Cecilia Guzmán, directora ejecutiva, y Carolina Ibáñez, miembro del directorio de La Otra Mirada viajaron a Francia, París para reunirse con Guy Sorman, el reconocido intelectual que dará la conferencia La economía no miente y una charla a los estudiantes de la Universidad Adolfo Ibáñez, el 21 de agosto de este año. El objetivo de la reunión fue ajustar los últimos detalles de la visita y además aprovechar de realizar una entrevista con los temas de contingencia nacional.

Las representantes del equipo le hicieron distintas preguntas. Sobre el aborto Sorman sostuvo que estaba “a favor de la libertad de elección, pero libertad de elección informada”, explicó que muchas mujeres abortan porque creen no tener más opciones, por lo que, la filantropía o los gobiernos deberían ampliar la libertad de elección con una sistema de apoyo hacia ellas.

Respecto a la gratuidad en la educación, Sorman aseguró que no existe la educación gratuita porque alguien tiene que pagar, ya sea como contribuyente o como estudiante. Incluso, expresó que “si tienes educación gratuita, por ejemplo en educación superior, quiere decir que la gente pobre está financiando a la gente rica”. A lo que agrega que “es totalmente reaccionario y contraproducente en términos de calidad”.

Sorman se declara optimista y cuando se le preguntó por las razones, dijo que tenía que ver con la realidad que vive. Explicó que hoy sus hijos van a Berlín o Estocolmo por el fin de semana, lo que sus padres no podían hacer dado los distintos conflictos internacionales de la época. “La mayoría de los europeos realmente tenemos libertad de elección y estamos en paz con nuestros países vecinos”, enfatiza la idea diciendo, “creo que tuve suerte al nacer en Europa” y termina sosteniendo que “no ser optimista es estúpido, porque es muy sencillo”.

La conferencia se llevará a cabo en el Hotel W el viernes 21 de agosto a las 08:30 horas y puedes inscribirte haciendo click aquí.

Guy Sorman: “Las fuerzas del mercado desestabilizan el régimen en China”

La caída del 14% en la Bolsa de Shanghai en julio puede ser un simple hecho técnico limitado, con una mínima o ninguna consecuencia para la economía global. O, en cambio, podría ser un tiro de advertencia sobre un cambio significativo de rumbo en la historia china: el fin de una era de crecimiento “milagroso” al 10% anual, y el amanecer de una nueva era regida por la incertidumbre.

Permítannos explicar esta hipótesis en términos simples, partiendo con el rol de la Bolsa para los chinos. Este no es el mismo rol que juega en Occidente. La nueva clase media china que surgió del crecimiento económico durante los últimos 30 años está constituida más o menos de unos 200 millones de personas.

A diferencia de Occidente , estas personas no disfrutan de un seguro de salud colectivo, de pensiones públicas o educación gratuita. En China, todo el mundo paga por lo suyo, mientras que en Occidente el gobierno ahorra dinero para usted y, más o menos, lo redistribuye como corresponde.

Cuando la clase media china y los miembros más modestos de la sociedad reciben un ingreso regular, ellos ahorran cerca de la mitad para financiar su salud, la educación y la jubilación. Los chinos tienen muy pocas alternativas cuando se trata de invertir sus ahorros. Los bancos ofrecen tasas de interés más bajas que la inflación e invertir en el extranjero es una opción que está abierta solo para la aristocracia comunista.

Para el ciudadano común racional y respetuoso de las leyes, las únicas alternativas que le quedan están entre las bolsas de Shanghai y Shenzhen e invertir en bienes raíces. Las nuevas ciudades chinas y sus casas y oficinas vacías actúan como la alcancía del país. Si estalla la burbuja inmobiliaria, la clase media china quedará en la ruina. Diversos observadores chinos han presagiado este colapso durante los últimos 10 años, pero por ahora han resultado estar equivocados. El éxodo de las zonas rurales y el próspero crecimiento han convertido estos edificios y ciudades nuevas en inversiones provechosas. Al menos hasta ahora.

Si el crecimiento afloja el paso y el éxodo rural disminuye paulatinamente -que parece ser cada vez más el caso-, estos edificios continuarán vacíos y desvalorizados. El efecto dominó significará que los inversionistas individuales no podrán entonces pagar por su salud, la educación de sus hijos, y pueden despedirse de sus pensiones. Lo mismo corre para la Bolsa.

Si las acciones continúan cayendo, creando los mismos riesgos que se ven en la burbuja inmobiliaria, la clase media inversionista también se va a desestabilizar. Esta es la razón de por qué el gobierno de Beijing está haciendo un esfuerzo extraordinario para calmar la Bolsa, obligando a los bancos que maneja el Estado a que compren acciones y prohibiendo que las empresas estatales las vendan. Pero todo parece ser para nada.

La caída continúa en una clara muestra de cómo el capitalismo en China se está escabullendo del control de los poderes existentes. Los actores de los mercados tanto financiero como inmobiliario han comprendido que el crecimiento anual del 10% llegó a su fin definitivamente.

Recuerde que este crecimiento fue posible porque China empezó sin nada (las reformas económicas de 1979 de Deng Xiaoping permitieron que los chinos trabajaran para ellos mismos) y tuvo una fuerza laboral considerable, lista para trasladarse de los campos a las fábricas. Esta transición del comunismo al capitalismo de Estado coincidió felizmente con la globalización y la demanda de Occidente de nuevos bienes de consumo, como los teléfonos móviles. Esta era terminó ahora: la demanda global aflojó el paso; China se ha encontrado con que está compitiendo con otros “subcontratistas”, como Vietnam, Bangladesh y México; la robótica ha estimulado la reindustrialización de Occidente y la fuerza laboral china se está debilitando debido a una población en disminución producto de la política de un solo hijo.

Se vieron situaciones similares en Japón, Corea del Sur y Taiwán hace una o dos generaciones. Pero sus gobiernos y emprendedores tuvieron la sagacidad suficiente como para pasar un nivel más sofisticado, creando marcas de renombre e intercambiando cantidad por calidad.

Difícilmente se puede decir lo mismo con respecto a China. El gobierno de Xi Jinping ha sucumbido a los delirios de grandeza, y ha vertido sus ganancias en proyectos fantásticos que han culminado en aeropuertos vacíos, autopistas desiertas, la creación de una flota de alta mar y repetidos Juegos Olímpicos. Los emprendedores más inventivos, aquellos que podrían haber fundado las versiones chinas de Samsung y Toshiba, han partido a EE.UU., donde sus patentes y la libertad de expresión están protegidas.

Los líderes chinos están completamente conscientes de este análisis crítico. Y el gobierno en parte lo tomó en cuenta al anunciar a principios de este año que el objetivo de crecimiento bajaría al 7%. China luego publicó cifras de crecimiento en el primer trimestre de… 7% a principios de julio, lo cual provocó el escepticismo de las estadísticas oficiales.

Mientras tanto, como hemos visto, se ha subido artificialmente el precio de las acciones para mostrar que el Partido Comunista todavía está al control del mercado, y no viceversa. Pero está sucediendo lo contrario. Las leyes del mercado están pesando más que las políticas del partido, y al verse enfrentado a una situación cada vez más fuera de su control, el partido decidió reprimir, en lugar de adaptarse. Nunca ha habido más disidentes, usuarios de internet y abogados en las prisiones desde la muerte de Mao Zedong.

Mao Yushi, economista residente en Beijing, prodemocracia y promercado, señaló: “Los chinos renunciarán a su libertad, pero jamás aceptarán perder sus ahorros”. Parece que ellos están a punto de perderlos tanto en el mercado bursátil como en el inmobiliario. ¿Qué deberíamos predecir? Para evitar engañar a los lectores, no sacaremos conclusiones potenciales.

Sería presuntuoso anunciar que el fin del crecimiento próspero, o incluso la desaparición de los ahorros, producirá inevitablemente el colapso del Partido Comunista. El actual gobierno dirige el país sin ninguna oposición real mientras garantice el orden civil. Y no hay nada que intimide más a los chinos que el desorden. Yo apostaría por el statu quo .

Guy Sorman
Economista y filósofo francés de la Universidad de París y autor de “El Corazón americano”, “Diario de un optimista” y “La economía no miente”.

Publicada en El Mercurio el sábado 08 de agosto de 2015.

Ernesto Medalla: “El rol de los ‘tanques de pensamiento'”

Cuando hace un par de años Guy Sorman visitó nuestro país señaló que “las instituciones sin fines de lucro sirven hoy como laboratorios sociales”, causó cierto escepticismo y especial distancia con quienes conforman partidos políticos.

La verdad que él no se refería al fin de los partidos políticos o que no debiesen haber gobiernos, muy por el contrario estos deberían nutrirse de estos para estar conectados con la realidad y las nuevas tendencias en el clima de opinión. No hay políticas públicas exitosas sin la experiencia y reflexión de los centros de estudios.

Eso explica en gran medida la “oleada de centros de ideas” que se declaran apartidistas pero que sin embargo están en el debate público; es el fluir de las ideas y el cambio de opinión, la reflexión académica que está alejada de las intrigas del poder y que buscan filantrópicamente aportar a la sociedad.

Es la sociedad libre en su máxima expresión, las personas libremente organizadas en fomentar ideas y aportar a la sociedad. Esperemos que las reflexiones en su nueva visita inspiren a un más a la alicaída clase política de nuestro país.

Ernesto Medalla, Analista Circulo Acton Chile.

Publicado en el Diario Financiera el 4 de agosto de 2015.

 

Guy Sorman: Es evidente que la humanidad progresa

“Mi optimismo no es engreído, sino racional, basado en la realidad”, afirma este filósofo y economista francés, fiel descendiente del pensamiento ilustrado. Su condición de viajero y difusor de las ideas de la democracia y la libertad individual, lo tiene acá, en Chile, en una nueva escala, invitado por “El Mercurio” al ciclo Encuentros.

DANIEL SWINBURN 

Si hubiera que buscar una expresión que sintetizara el ingente trabajo de Guy Sorman en defensa de la sociedad libre, se podría afirmar que es el más fiel seguidor del gran pensador liberal francés del siglo XIX Alexis de Tocqueville. Como éste, Sorman no se conforma solo con teorizar acerca de las bondades de la libertades individuales, de las instituciones democráticas y de la modernidad, sino que su desafío es hacerlo “en terreno”, y haciendo que sus definiciones sean corroboradas a través de la mirada empírica. Por eso, su defensa de la democracia y del capitalismo moderno asumida con tanta convicción, lo ha obligado a convertirse en un periodista de tiempo completo, viajando por el mundo prácticamente durante todo el año, para visitar la realidad social de los más diversos países y regiones, y ver in situ el avance o retroceso de su credo político. Sorman es, a la manera de los filósofos ilustrados del siglo XVIII, un optimista irredento, y piensa que el progreso sigue siendo un motor muy potente a la hora de explicar la historia contemporánea. Lejos del pesimismo posmoderno, su último libro -dentro de una producción superior a la veintena- así lo atestigua desde su título: Le Journal d’un optimiste .

El mismo se declara sorprendido por las reacciones que ha provocado ese título en Francia: “No comprendo por qué. Es evidente que la humanidad progresa: desde hace 25 años, el porcentaje de la humanidad que vive en una pobreza absoluta (menos de un dólar al día) ha disminuido de 40 a 20 por ciento, en tanto la población mundial se ha duplicado. Por lo tanto, hay continentes enteros que escapan de la miseria masiva gracias a políticas económicas inteligentes (abandono del socialismo) y a la transferencia de tecnologías de los países desarrollados a países pobres (tratamientos contra el sida, por ejemplo). Todos vivimos por más tiempo, en general, con mayor comodidad y con mejor salud que nuestros padres. Ya que el progreso es un fenómeno acumulativo, no veo ninguna razón para que se frene. Agreguemos a ello que el número de conflictos en el mundo nunca ha sido menor que ahora, aunque la mediatización de estos haga creer que han aumentado. Desde la desaparición de la URSS, la perspectiva de un conflicto mundial es nula. En cuanto a los desastres ambientales, provienen del pensamiento milenarista, pero no de constataciones reales. Y la democracia ha echado raíces en todas partes. Por lo tanto, mi optimismo no es engreído, sino racional, basado en la realidad. Lo que intento demostrar en mi nuevo libro se basa en observaciones concretas, pues soy un viajero que no me canso de recorrer todo el mundo”.

Su nueva visita a Chile, al ciclo Encuentros que organiza “El Mercurio”, se convierte en un pretexto para poner al día los cambios en el termómetro de las ideas de la libertad en el mundo.

-¿Cómo ve usted la salud de la democracia y la libertad en la Europa convulsionada con la crisis?

“La crisis en Europa se debe a la increíblemente mala gestión del gasto público en los últimos veinte años. Los gobiernos de todos los colores se niegan a reconocer que la demografía -la disminución y envejecimiento de la población- nos obliga a revisar los sistemas de solidaridad social que fueron diseñados en otra época. Los gobiernos prefieren aumentar los impuestos y ahondar los déficits -lo que mata el crecimiento- para no tener que tomar decisiones valientes. Sin embargo, la gente no va a renunciar a la democracia: hay una tendencia a cambiar de mayoría en cada escrutinio (Sarkozy será víctima de ello) con la esperanza de que el próximo gobierno haga un milagro”.

-¿Qué relevancia política le otorga usted al movimiento social de los Indignados del año pasado en esos y otros países?

“El movimiento de los indignados revela el deseo legítimo de una generación joven de participar también en la escritura de la historia. Muchos jóvenes sienten realmente que la historia se hace sin ellos, y cada generación tiene ese deseo natural de dejar su marca en su época y en su territorio. Para mi generación, fue mayo del 68 en París. Por lo demás, los medios sociales facilitan las movilizaciones del tipo indignados, que reúne a lo que yo he llamado la generación Facebook”.

“Me objetarán que esos indignados no proponen nada. Es cierto por ahora, pero es bastante mejor que ver caer a estos jóvenes en las rutinas ideológicas del pasado, que nos hicieron tanto daño. Y para decir algo positivo, sin que esté obligado a hacerlo, me parece que los indignados nos invitan a nuevas formas de participación democrática, más inclusivas, menos monopolizadas por los partidos políticos: en esta época de internet, uno debería pensar en estas nuevas formas de participación ciudadana, que son posibles y tal vez estimulantes”.

-Usted ha podido viajar a distintos países del mundo árabe y ha sido testigo de las revueltas sociales que han conmovido a poblaciones que hasta ahora permanecían muy pasivas respecto de sus gobiernos autoritarios. ¿Cómo define usted lo sucedido en Libia, Egipto, Siria?

“Las revoluciones árabes eran previsibles, y muchos observadores las previeron. Yo publiqué modestamente en 2003 un libro llamado Les enfants de Rifaa, musulmans et modernes (Los niños de Rifaa, musulmanes y modernos), en el que anticipaba que tarde o temprano el poder sería reivindicado por musulmanes demócratas de acuerdo con el modelo del partido gobernante en Turquía”.

“Estas revoluciones estallaron en un momento en el que mejoraba la situación económica del mundo árabe: la tasa de crecimiento en Egipto y Túnez alcanzó un 7 por ciento antes de la crisis de 2008. Pero las revoluciones siempre llegan cuando las cosas andan mejor: el crecimiento crea esperanzas, en tanto el estancamiento incita a conformarse con el statu quo”.

“Debido a que esos pueblos árabes son muy conservadores, las nuevas mayorías que se perfilan son mayoritariamente conservadoras, religiosas y económicamente liberales, porque el Islam es pro capitalista y alérgico al socialismo. Dentro de esta tendencia general, hay que hacer una distinción entre los países homogéneos como Túnez y Egipto, en los que una democracia liberal debería funcionar sin mayores problemas, y los países fragmentados por tribus; en Libia o en Siria, sería más conveniente crear confederaciones, lo que requerirá de mucho tiempo y una actitud menos dogmática de parte de los occidentales sobre la necesaria unidad nacional de dichos países”.

-¿Cómo ve el caso de Egipto?

“Estas revoluciones recién han comenzado: en Egipto, pienso que tendrán que pasar muchos años antes de que los funcionarios que controlan la economía se retiren o más probablemente se transformen en empresarios capitalistas. En general, y más allá de estas distinciones, la tendencia de fondo es clara: los árabes son conservadores, son piadosos y tienen un gran deseo de modernidad y de inclusión en el orden mundial. Estaban cansados de estar relegados a la periferia del mundo. Los integristas yihadistas han sido claramente marginados por estas evoluciones de la sociedad que no previeron”.

“América Latina sin voz”

-Mario Vargas Llosa en entrevista reciente expresó que este es el mejor momento político de América Latina en muchos años, pues se acepta la democracia y el mercado, de manera bastante amplia, y las sombras del autoritarismo caudillista no son amenazantes para la región. ¿Cuál es su visión de América Latina?

“En América Latina se puede efectivamente hablar de una nueva edad de oro. Y la mejora de la condición humana beneficia a muchos, lo que es algo nuevo para ese continente. Pero debemos ser prudentes en todo caso, pues la tentación izquierdista y caudillista persiste en Venezuela, Bolivia, Ecuador, Argentina, y en ciertos medios chilenos. El pasado no pasa tan rápido. Habiendo puesto esta nota de prudencia, es cierto que la metamorfosis de América Latina, de un continente supuestamente “revolucionario” a un continente más bien liberal, se hizo realidad más rápido que lo que Vargas Llosa o yo hubiéramos imaginado hace veinte años. En esta evolución favorable y que me encanta, noto dos problemas subsidiarios aún no resueltos:

“El primero es el número significativo de grandes bolsas de pobreza que aún subsisten en América Latina -un poco como en China- en la región andina, en Brasil, en Argentina. Esto requeriría una reflexión sobre la educación, sobre los métodos de solidaridad social (México es un laboratorio interesante en este sentido) y sobre la distribución geográfica de las inversiones energéticas que condicionan el desarrollo económico. Estas bolsas de miseria pueden convertirse en focos de la guerrilla o, en todo caso, pueden perjudicar seriamente la legitimidad de la democracia liberal”.

“Otro problema para América Latina es, visto desde afuera, la poca contribución del continente al orden mundial. Sin embargo, existe una civilización latinoamericana definida, a pesar de las variaciones nacionales, y una experiencia histórica latinoamericana y normas jurídicas regionales, pero no existe una voz latinoamericana que se haga oír fuera del continente. Es una lástima para nosotros los europeos que nos enfrentamos a las normas anglosajonas y a las ambiciones chinas sin que América Latina ejerza un contrapoder al que podría aspirar”.

-Sobre China, a cuatro años de haber publicado su libro “China, el imperio de las mentiras”, ¿ha modificado su diagnóstico?

“China es al mismo tiempo un éxito económico y una ilusión. La economía china es la segunda del mundo en volumen, pero el ingreso chino per cápita ocupa el puesto 100 entre las naciones. El índice de desarrollo humano que toma en cuenta la salud y educación está en el puesto 80. Por lo tanto, el modelo chino funciona beneficiando sólo a algunos, alrededor de un tercio de la población. Sobre lo que piensan los demás, los dejados de lado, no sabemos nada, porque no tienen voz. Dudo, por lo tanto, de la estabilidad a largo plazo de ese modelo que no es exportable: la explotación del pueblo por un partido autoritario no es reproducible ni deseable. No se advierte tampoco ningún progreso en la libertad de expresión: jamás han sido encarcelados tantos intelectuales como ahora. Al mismo tiempo, gracias a internet y a los SMS, los chinos están muy conscientes de esas contradicciones internas”.

“¿Podrá evolucionar el régimen chino? Sus dirigentes no demuestran desearlo, pues el sistema es bueno para ellos y el pueblo no puede intervenir. ¿Una revolución? Lo dudo mucho, pues los chinos tienen un temor justificado de una guerra civil. Por lo tanto, no juego a ser profeta, pero los exhorto a no dejarse engañar por la propaganda -muy bien organizada- del Partido y ver a China como un todo, la China en su totalidad y no sólo los nuevos ricos que son los interlocutores habituales de los occidentales”.

”Un problema para América Latina, visto desde afuera, es la poca contribución del continente al orden mundial”.”Cada época combina el espíritu de rebelión con los medios de comunicación del momento. La combinaciónde ambos es el motor de la historia”.”Los árabes son conservadores, son piadosos y tienen un gran deseo de modernidad y de inclusión en el orden mundial”.

“En Chile no hubo un ‘Mayo del 68′”-En Chile hubo masivas protestas estudiantiles, pidiendo sobre todo modificar el sistema de financiamiento del sistema de educación superior. Algunos analistas locales vieron en estas manifestaciones nuestro “Mayo 68”. ¿Cuál es su visión?

“En mi opinión, no hay ninguna relación entre las manifestaciones estudiantiles en Chile y Mayo del 68 en París. Mayo del 68 fue un movimiento de reivindicación cultural por una mayor libertad individual, la igualdad de los sexos y una sociedad menos autoritaria. La reivindicación chilena me parece corporativista y politizada: no digo que esté mal, pero es diferente. Es obvio que una parte de la sociedad chilena aún no ha aceptado los principios de la alternancia política ni ha digerido la victoria del Presidente Piñera. Se busca por lo tanto revancha en la calle, refugiándose tras causas o pretextos como los derechos de inscripción universitaria o la protección de los pingüinos de la Patagonia. Pero más allá de la politización del movimiento, es cierto que la sociedad chilena sigue siendo muy desigual, pues está en transición hacia una sociedad de clase media. ¿El sistema educacional favorece esta transición ofreciendo igualdad de oportunidades para todos, o no? Esto merece una respuesta compleja. Sé que no es esto lo que piden los estudiantes protestatarios que pertenecen por lo general a la burguesía. Se equivocan de lucha, pero plantean un problema real universal: ningún país logra combinar una enseñanza de calidad que llegue a las masas y que le preste una particular atención a la movilidad social. Es un poco como la cuadratura del círculo que intenta resolver el sistema de becas. En Chile, donde existe este sistema, debe ser perfeccionado”.

Ciclo de encuentros “El Mercurio”:El filósofo y economista francés viene en forma exclusiva este jueves 26 a El Mercurio para hablar de Francia en el contexto de las elecciones presidenciales que se inician hoy en ese país. (Inscripciones en fono: 753 6363).

En este ciclo, la Dirección de Extensión de la vicepresidencia de “El Mercurio”, busca entregar a la comunidad contenidos editoriales, periodísticos y culturales a través de distintas modalidades que permitan enriquecer la entrega diaria de información. A través de seminarios, conversaciones, conferencias, ciclos y diversos eventos, el lector podrá informarse directamente con los distintos actores de la noticia y del quehacer nacional e internacional, interactuando con autores relevantes en las más diversas áreas del conocimiento.

Con el nombre de Encuentros El Mercurio y bajo la dirección de la historiadora y periodista Verónica Matte, se programan para este año una serie de conversaciones de análisis de las elecciones en Francia, EE.UU y México; se harán ciclos sobre la llamada Primavera Árabe y el desarrollo de China. Asimismo, habrá encuentros de urbanismo pensando en la ciudad que queremos para vivir. Se analizará el malestar en la sociedad contemporánea y, finalmente, se harán ciclos de ‘Jóvenes pensando Chile’, además de encuentros literarios y artísticos.

Elecciones en Francia

– ¿Cuáles son los dos desafíos más urgentes de la política exterior de Francia, que debieran estar en la agenda de cualquier candidato que resulte ganador?

“Dos tópicos que son tabú: la naturaleza de Europa – ¿estamos construyendo una Federación Europea o no?- y el tamaño de los cuerpos militares. El ejército está equipado con armas nucleares pero hoy no hay enemigo para ser disuadido por ellas, lo que constituye un pesado costo para un símbolo obsoleto. Y los militares están subequipados para proyectar su fuerza contra estados fallidos como Libia, Siria o la Serbia de ataño. Francia necesita fuerzas militares diferentes, más ajustadas a la realidad. Pero ningún candidato osa tocar estos temas.”

Publicado en El Mercurio el 22 de abril de 2012